REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE:
JUZGADO SUPERIOR PRIMERO EN LO CIVIL, MERCANTIL, TRÁNSITO Y MARÍTIMO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA
Expediente Nº 15.280
I
INTRODUCCIÓN
En vista de la solicitud presentada en fecha dieciocho (18) de febrero de dos mil veintiséis (2.026), por la ciudadana ANELSIS ISABEL QUINTERO RINCÓN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 7.713.948, domiciliada en este municipio autónomo Maracaibo del estado Zulia, debidamente asistida por la abogada en ejercicio Lauren Andrade Toro, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el Nº 34.089, actuación mediante la cual DESISTE del recurso de apelación interpuesto en fecha ocho (08) de enero de dos mil veintiséis (2.026), contra el auto de admisión de pruebas dictaminado el día dieciocho (18) de diciembre de dos mil veinticinco (2.025), por el TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, que providenció las probáticas promovidas por las partes intervinientes en el juicio que por COBRO DE BOLÍVARES DE CUOTAS DE CONDOMINIO incoare el CONDOMINIO DEL EDIFICIO “RESIDENCIAS MIRASOL”, constituido por ante la Oficina Subalterna del Segundo Circuito de Registro del Distrito Maracaibo (hoy ciudad y municipio autónomo Maracaibo) del estado Zulia, en fecha once (11) de noviembre de mil novecientos ochenta y siete (1.987), bajo el Nº 48, Protocolo 1º, tomo 12º del Cuarto Trimestre, contra la primera de las prenombradas; conlleva a este Jurisdicente, a realizar las siguientes consideraciones:
II
DEL DESISTIMIENTO
De una revisión exhaustiva realizada a las actas procesales que conforman el presente expediente, se constata que mediante diligencia suscrita en fecha dieciocho (18) de febrero de dos mil veintiséis (2.026), por la ciudadana ANELSIS ISABEL QUINTERO RINCÓN, debidamente asistida por la abogada en ejercicio Lauren Andrade Toro, señaló lo siguiente: (…) solicito de este Tribunal deje sin efecto la apelación interpuesta de la sentencia de la admisión de pruebas (…). ASÍ SE OBSERVA.-
En vista de que la anterior actuación reviste ser una solicitud de desistimiento del recurso de apelación ejercido por la ciudadana ANELSIS ISABEL QUINTERO RINCÓN ante este Juzgado Superior, considera pertinente quien hoy decide traer a colación lo establecido por el procesalista patrio Arístides Rengel Romberg, en su aclamada obra “Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano”, Tomo II. Teoría General del Proceso, Editorial Arte, Caracas-Venezuela, 1994, págs. 351, 330 y 331, en el cual abunda sobre esta figura de la siguiente manera:
El desistimiento es la declaración unilateral de voluntad del actor por la cual éste renuncia o abandona la pretensión que ha hecho valer en la demanda, sin necesidad de consentimiento de la parte contraria.
En esta definición se destaca:
a) El desistimiento es un acto del actor y, concretamente, una declaración, de voluntad, negocio jurídico unilateral que lo vincula irrevocablemente, en cuanto el efecto jurídico deseado se produce necesariamente conforme a la declaración emitida.
b) El contenido de la declaración de voluntad del actor, es la renuncia o abandono de la pretensión que ha hecho valer en la demanda.
La renuncia a la pretensión, lleva implícita la renuncia al derecho pues como se ha visto (supra: n. 161), en toda pretensión hay una afirmación, por lo cual el sujeto se afirma titular de un interés jurídico frente al demandado; afirmación que se concreta en la alegación de un derecho subjetivo, el cual se dice violado, o amenazado, o en estado de incertidumbre. Pero como el objeto del proceso es la pretensión y no propiamente el derecho, se sigue que por la finalidad auto-compositiva del desistimiento, debe entenderse que la renuncia está dirigida a la pretensión que es el objeto del proceso y no al derecho, que sólo está implícito en ella (…).
c) El desistimiento de la pretensión no requiere el consentimiento de la parte contraria; lo que significa que ésta queda sujeta a los efectos de la declaración del actor, la cual se configura así como un derecho potestativo, esto es, como el poder de un sujeto, de producir mediante una manifestación de voluntad, un efecto jurídico en el cual tiene interés, y esto frente a una persona, o varias, que no están obligadas a ninguna prestación, sino que están sujetas a aquella, de manera que no pueden sustraerse el efecto jurídico(…). (Negritas del Tribunal).
En anuencia con la idea principal, el Tribunal Supremo de Justicia en su Sala de Casación Civil, mediante sentencia Nº RC-981, de fecha doce (12) de diciembre de dos mil seis (2.006), con ponencia de la Magistrada Yris Armenia Peña Espinoza, resalta lo siguiente:
(…) El desistimiento, tal y como lo enseña la doctrina de nuestros procesalistas clásicos (Borjas y Marcano Rodríguez), es un acto jurídico que consiste en el abandono o renuncia positiva y precisa que hace el actor o interesado, de manera directa, ya de la acción que ha intentado, ya del procedimiento incoado para reclamar judicialmente algún derecho, o de un acto aislado de la causa o, en fin, de algún recurso que hubiese interpuesto (…)
En observación de las disposiciones legales antes trascritas, se obtiene que, la figura procesal del desistimiento atiende a la declaración unilateral de la parte accionante o demandante de no proseguir con la pretensión subjetivo sustancial que haya instaurado de manera previa por ante algún órgano administrador de justicia. Esta circunstancia no significa que la parte accionante haya renunciado al Derecho que la Ley pueda tutelarle, al contrario, nuestro ordenamiento legal adjetivo permite intentar nuevamente la acción después de trascurridos noventa (90) días, acorde a lo establecido en el artículo 266 del Código de Procedimiento Civil.
Conjuntamente, los artículos 263 y 264, del Código de Procedimiento Civil, determinan la procedencia de la referida figura procesal de la siguiente manera:
Artículo 263.-En cualquier estado y grado de la causa puede el demandante desistir de la demanda y el demandado convenir en ella. El Juez dará por consumado el acto, y se procederá como en sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, sin necesidad del consentimiento de la parte contraria.
El acto por el cual desiste el demandante o conviene el demandado en la demanda, es irrevocable, aun antes de la homologación del Tribunal.
Artículo 264.-Para desistir de la demanda y convenir en ella se necesita tener capacidad para disponer del objeto sobre que verse la controversia y que se trate de materias en las cuales no estén prohibidas las transacciones. (Destacado propio de esta Alzada).
Para hacer uso del desistimiento, basta en líneas generales que el actor tenga capacidad procesal para solicitarlo, y en conjunto la facultad expresa dispuesta en el documento poder que así se le confiera al profesional del Derecho que atienda la defensa técnica-jurídica de los derechos e intereses de su patrocinado que se encuentren controvertidos en la causa en curso, esto en acatamiento al lineamiento planteado en el artículo 154 del Código de Procedimiento Civil.
Ahora bien, con respecto a los requisitos para declarar la procedencia en Derecho del desistimiento de los recursos previstos por el Legislador para impugnar los fallos cuyos efectos produzcan gravamen a criterio del recurrente, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, a través de sentencia Nº 414, del día cinco (05) de octubre de dos mil veintidós (2.022), con ponencia del Magistrado Henry José Timaure Tapia, sentó el siguiente criterio:
En relación al desistimiento esta Sala ha señalado en forma pacífica y reiterativa que el mismo es un acto jurídico que consiste en el abandono o renuncia positiva y precisa que hace el actor o interesado, de manera directa, ya de la acción que ha intentado, ya del procedimiento incoado para reclamar judicialmente algún derecho, o de un acto aislado de la causa o, en fin, de algún recurso que hubiese interpuesto.
En atención a lo anterior, la Sala también ha establecido que como todo acto jurídico el mismo debe estar sometido a ciertas condiciones, ya que si bien no todas aparecen especificadas en el Código de Procedimiento Civil, han sido establecidas por la jurisprudencia en razón de lo cual el desistimiento deberá manifestarse expresamente, a fin de que no quede duda alguna sobre la voluntad del interesado.
Aunado a lo anterior se requiere además, para que el juez pueda dar por consumado el desistimiento, el concurso de dos condiciones:
I.- Que conste en el expediente en forma auténtica; y
II.- Que tal acto sea hecho pura y simplemente, es decir, sin estar sujeto a términos o condiciones, ni modalidades ni reservas de ninguna especie. Para desistir se exige capacidad para disponer del objeto sobre el cual verse la controversia, y que se trate de materias en las que no están prohibidas las transacciones…”. (Vid. Sentencia Nº 981 de fecha 12 de diciembre de 2006, caso: A.R.T., contra Ondas del M.C.A.).
Del criterio jurisprudencial antes explanado se evidencia que, el desistimiento como modo de autocomposición procesal presupone una manifestación expresa de la voluntad del demandante o interesado, de abandonar o renunciar el trámite a que se contrae la tutela de su derecho, ya sea esto la acción misma, el procedimiento propiamente dicho, o bien algún recurso que pudiere haber incoado.
En tal sentido, para que el Tribunal pueda declarar la procedencia en derecho del abandono del trámite por parte del interesado, deben verificarse determinados requisitos que corroboren la validez de éste, a saber: a) que conste en el expediente en forma auténtica; b) que se haya realizado de manera pura y simple; c) que se trate de materias en las que no están prohibidas las transacciones, aunado a la facultad que debe poseer el abogado para desistir, por haberle sido otorgada de manera expresa por la parte material, a tenor de lo dispuesto de lo establecido en el artículo 154 del Código de Procedimiento Civil, el cual expresa:
El poder faculta al apoderado para cumplir todos los actos del proceso que no estén reservados expresamente por la ley a la parte misma; pero para convenir en la demanda, desistir, transigir, comprometer en árbitros, solicitar la decisión según la equidad, hacer posturas en remates, recibir cantidades de dinero y disponer del derecho en litigio, se requiere facultad expresa. (Negrillas y subrayado de esta Superioridad)
En derivación de lo anterior, se requiere la facultad cedida a través de documento poder o mandato, para cumplir con los actos del proceso que no estén reservados expresamente por la Ley para las partes mismas, razón por la cual resulta oportuno para este Jurisdicente señalar que, si bien éstos pueden hacer uso de los modos de autocomposición procesal para poner fin a una controversia o incidencia, no es menos cierto que, para la realización de tales actos resulta imperante la verificación de la constancia en actas del documento-poder que le otorgue tal facultad.
Así las cosas, y en atención al caso que hoy nos atañe, se verifica que, corre inserta en el folio ciento treinta y seis (136) del presente expediente, diligencia suscrita e fecha dieciocho (18) de febrero de dos mil veintiséis (2.026), mediante la cual la ciudadana ANELSIS ISABEL QUINTERO RINCÓN, debidamente asistida por la abogada en ejercicio Lauren Andrade Toro, declaró de manera expresa, irrefutable, pura y simple su voluntad de desistir del recurso de apelación que interpusiere en fecha ocho (08) de enero de dos mil veintiséis (2.026), contra el auto de admisión de pruebas dictaminado el día dieciocho (18) de diciembre de dos mil veinticinco (2.025), por el TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, que providenció las probáticas promovidas en el juicio que por COBRO DE BOLÍVARES DE CUOTAS DE CONDOMINIO, incoare contra la primera de las prenombradas, el CONDOMINIO DEL EDIFICIO “RESIDENCIAS MIRASOL”; razón por la cual colige quien hoy decide que, la prenombrada posee capacidad expresa para desistir del recurso, por ser la parte demandada/recurrente de autos, además de ser un asunto cuya naturaleza no prohíbe las transacciones, cumpliendo de esta manera con lo establecido en los artículos 263 y 264 del Código de Procedimiento Civil, relativo a la capacidad para poder desistir, así como el criterio jurisprudencial ut supra citado, atinente a los requisitos para la procedencia en derecho del desistimiento. ASÍ SE DETERMINA.-
Así pues, por todos los argumentos anteriormente expuestos, y dada la concurrencia de los requisitos de procedencia del desistimiento, es por lo que esta Superioridad se ve en el deber insoslayable e impretermitible de declarar, tal como efectivamente lo hará en la parte dispositiva del presente fallo, HOMOLOGADO el DESISTIMIENTO efectuado en fecha dieciocho (18) de febrero de dos mil veintiséis (2.026), por la ciudadana ANELSIS ISABEL QUINTERO RINCÓN, debidamente asistida por la abogada en ejercicio Lauren Andrade Toro, en lo que respecta al recurso de apelación planteado en fecha ocho (08) de enero de dos mil veintiséis (2.026), contra el auto de admisión de pruebas dictaminado el día dieciocho (18) de diciembre de dos mil veinticinco (2.025), por el TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, que providenció las probáticas promovidas por las partes intervinientes en el juicio que por COBRO DE BOLÍVARES DE CUOTAS DE CONDOMINIO, incoare contra la primera de las prenombradas, el CONDOMINIO DEL EDIFICIO “RESIDENCIAS MIRASOL”, de conformidad con lo establecido en los artículos 263 y 264 del Código de Procedimiento Civil, y el criterio jurisprudencial ut supra explanado. ASÍ SE DECIDE.-
III
DISPOSITIVO
Por los fundamentos ut supra expuestos, este JUZGADO SUPERIOR PRIMERO EN LO CIVIL, MERCANTIL, TRÁNSITO Y MARÍTIMO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, actuando en sede constitucional, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la ley, DECLARA:
PRIMERO: HOMOLOGADO el DESISTIMIENTO efectuado en fecha dieciocho (18) de febrero de dos mil veintiséis (2.026), por la ciudadana ANELSIS ISABEL QUINTERO RINCÓN, debidamente asistida por la abogada en ejercicio Lauren Andrade Toro, en lo que respecta al recurso de apelación planteado en fecha ocho (08) de enero de dos mil veintiséis (2.026), contra el auto de admisión de pruebas dictaminado el día dieciocho (18) de diciembre de dos mil veinticinco (2.025), por el TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, que providenció las probáticas promovidas por las partes intervinientes en el juicio que por COBRO DE BOLÍVARES DE CUOTAS DE CONDOMINIO, incoare contra la primera de las prenombradas, el CONDOMINIO DEL EDIFICIO “RESIDENCIAS MIRASOL”, de conformidad con lo establecido en los artículos 263 y 264 del Código de Procedimiento Civil, y el criterio jurisprudencial ut supra explanado.
SEGUNDO: No hay condenatoria en costas debido a la naturaleza del fallo.
PUBLÍQUESE. REGÍSTRESE. Incluso en el sitio web del Tribunal Supremo de Justicia www.tsj.gob.ve, déjese copia certificada por Secretaría, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con lo establecido en el artículo 1.384 del Código Civil, y a los fines previstos en los ordinales 3º y 9º del artículo 72 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Remítase el expediente en la oportunidad procesal correspondiente.
Dada, sellada y firmada en la Sala de Despacho de este JUZGADO SUPERIOR PRIMERO EN LO CIVIL, MERCANTIL, TRÁNSITO Y MARÍTIMO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA. En Maracaibo, a los veinticuatro (24) días del mes de febrero de dos mil veintiséis (2.026). Años 215º de la Independencia y 166º de la Federación.
EL JUEZ SUPERIOR,
MSc. YOFFER JAVIER CHACÓN RAMÍREZ
LA SECRETARIA,
SUHELLEN VALERA CAMACHO
En la misma fecha, siendo las dos y treinta minutos de la tarde (02:30 p.m.), se dictó y publicó el fallo que antecede, quedando anotado en el copiador de sentencias de este Juzgado Superior bajo el Nº 21.
LA SECRETARIA
ABG. SUHELLEN VALERA CAMACHO
Exp. 15.280
YJCR.-
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