Sol-6840-25 Sent: 080-2025
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE:
TRIBUNAL SEXTO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA.
DECIDE
SOLICITUD Nº 6840-2025.
SOLICITANTE: RITO VELA APARICIO contra SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN.
MOTIVO: DIVORCIO POR DESAFECTO.
FECHA DE ENTRADA: 02 de Abril de 2025.
SENTENCIA: DEFINITIVA.
I
RELACION DE LAS ACTAS
Comparece por ante la Oficina de Recepción y Distribución de Documentos del estado Zulia, el ciudadano RITO VELA APARICIO, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-6.592.698, domiciliado en el Municipio Maracaibo del Estado Zulia, asistido por el abogado en ejercicio JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO, inscrito en el Inpreabogado bajo el N° 304.694, quien interpuso la presente solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO en contra de la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-5.056.572, domiciliado en el Municipio San Francisco del Estado Zulia.
Narra el solicitante que en fecha nueve (09) de abril de 1987, contrajo matrimonio civil con la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, identificada anteriormente, por ante el Registro Civil de la parroquia Santa Lucía del municipio Maracaibo del Estado Zulia, como se evidencia de acta de matrimonio N° 2480, emanada de la referida autoridad, una vez celebrado el matrimonio establecieron su domicilio conyugal en la siguiente dirección: Urbanización San Felipe, calle 10, sector 5, casa No. 27, Parroquia San Francisco del Municipio San Francisco del Estado Zulia, y manifestó que durante la unión conyugal procrearon una hija que lleva por nombre RYSSER BEARSINECHT VELA CAPO, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-18.396.628 y NO adquirieron bienes que liquidar.
En fecha treinta y uno (31) de marzo de 2025, se recibió la presente solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO proveniente de la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos signada bajo el TMM-531-2025.
En fecha dos (02) de abril del año 2025 este Tribunal le dio entrada a la presente solicitud e instó al solicitante a indicar si de la unión matrimonial se procrearon hijos y a consignar copia certificadas u originales de las partidas de nacimiento así como las copias fotostáticas de la cédula de identidad e indicar si adquirieron bienes que liquidar.
En fecha dos (02) de abril de 2025 el ciudadano RITO VELA APARICIO, identificado anteriormente, asistido por el abogado JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO, otorgó poder apud acta a los abogados MARIA VICTORIA ALBORNOZ MARTÍNEZ y JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO.
En la misma fecha, dicho ciudadano presentó diligencia indicando que dentro del vínculo matrimonial no existen bienes que liquidar y ante la imposibilidad de adquirir una copia de la cédula de identidad de la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, presentó una impresión de la página web “dateas” donde se evidencia el No. de cédula de la precitada ciudadana así como sus nombres, apellidos y fecha de nacimiento.
En fecha nueve (09) de abril de 2025, el abogado en ejercicio JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO actuando como Apoderado Judicial del ciudadano RITO VELA APARICIO, presentó diligencia indicando que dentro del vínculo matrimonial procrearon una hija que lleva por nombre RYSSER BEARSINECHT VELA CAPO y consignó el acta de nacimiento de la misma, ante la imposibilidad de adquirir una copia de la cédula de la referida ciudadana RYSSER BEARSINECHT VELA CAPO, presentó una impresión de la pagina web “dateas” donde se evidencia el No. De cédula de la precitada ciudadana así como sus nombres, apellidos y fecha de nacimiento.
En fecha once (11) de abril de 2025, éste Tribunal admitió en cuanto ha lugar en derecho la presente solicitud, de conformidad con la sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia número 1070 de fecha 09 de Diciembre de 2016, con ponencia del Magistrado Juan José Mendoza Jover, Exp. 16-0916, con fundamento en el desafecto como causa excepcional de extinción del matrimonio, y se libraron boletas de citación al Fiscal del Ministerio Público y a la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, identificada anteriormente.
En fecha dos (02) de mayo de 2025, el Alguacil de este Tribunal ciudadano MELVIN FERNANDEZ MORENO, expuso haber practicado la notificación a la Fiscal Trigésima Cuarta (34°) del Ministerio Público. Asimismo, en referida fecha, el Alguacil de este Tribunal, expuso la imposibilidad para practicar la citación de la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN.
En fecha catorce (14) de mayo del 2025, el abogado en ejercicio JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO actuando como Apoderado Judicial del ciudadano RITO VELA APARICIO, solicitó mediante diligencia se libraran los carteles de citación a la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, de conformidad con el artículo 223 del Código de Procedimiento Civil.
En fecha diecinueve (19) de mayo de 2025 este Tribunal dictó auto ordenando librar los carteles de citación a la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN en los diarios “QUÉ PASA Y EL REGIONAL DEL ZULIA”, solicitados en fecha catorce (14) de mayo del 2025.
En fecha doce (12) de junio del año 2025, la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, identificada anteriormente, asistida por el abogado en ejercicio CARLOS RODRIGUEZ, inscrito en el Inpreabogado bajo el No. 152.319, consignó diligencia manifestando darse formalmente por citada en la presente solicitud.
EL TRIBUNAL PARA DECIDIR OBSERVA:
De la revisión de las actas que conforman la presente solicitud, constata este Tribunal de acuerdo a la manifestación del solicitante, que se estableció el último domicilio conyugal en la Urbanizacion San Felipe, calle 10, sector 5, casa No. 27, Parroquia San Francisco del Municipio San Francisco del Estado Zulia, por tanto, de conformidad con lo previsto en los Artículos 28 y 754 del Código de Procedimiento Civil, y, según la Resolución Nº 2009-0006 de fecha dieciocho (18) de marzo de 2009, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 39.152, de fecha dos (02) de abril de 2009, este Tribunal resulta competente para conocer de la presente solicitud. Así se declara.
Por otra parte, de las documentales consignadas, observa esta operadora de justicia la demostración del vínculo matrimonial del cual hoy se requiere disolución, según se desprende del acta de matrimonio Nro. 2480 llevada por los libros del Registro Civil de la parroquia Santa Lucía del municipio Maracaibo del Estado Zulia, que en copia certificada fue consignada adjunto a la solicitud formulada, a la cual esta Sentenciadora le otorga pleno valor probatorio de conformidad con lo establecido en el artículo 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil por tratarse de la copia certificada de instrumento público. - Así valora.
Establecido lo anterior, considera esta Juzgadora que, con la presente solicitud de divorcio interpuesta por el ciudadano RITO VELA APARICIO, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-6.592.698, domiciliado en el Municipio Maracaibo del Estado Zulia, representado judicialmente por el abogado en ejercicio JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO, inscrito en el Inpreabogado bajo el N° 304.694, domiciliado en esta ciudad y municipio Maracaibo del estado Zulia, en contra de la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-5.056.572, domiciliada en el Municipio San Francisco del Estado Zulia, se desprende la intencionalidad del cónyuge solicitante de poner fin al vínculo matrimonial que los une.
Ahora bien la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 09 de diciembre de 2016, dictó sentencia con ponencia del Magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER, Exp. 16-0916, en la cual asentó:
“…Por lo tanto, el matrimonio se erige como la voluntad de las partes, nacida del afecto, para lograr los fines de la vida en pareja y durante su lapso de vida constituir el pilar fundamental de la sociedad organizada: la familia.
Dentro de este orden de ideas, la institución romana del affectio maritalis trataba acerca de la voluntad de ser marido o de ser mujer; viniendo a ser el sustento fundamental del matrimonio, por lo que ha de ser continua y su ruptura desembocaba en el divorcio.
Siendo así las cosas, el afecto, proveniente del latín affectus, refiere a un sentimiento, el cual es el resultado de las emociones, hacia a alguien o algo, especialmente de amor o cariño, por lo que podemos concluir que e/ afecto o cariño es la principal fuente del matrimonio y de su permanencia.
Es de agregar, tal y como en la institución del affectio maritalis, dicho afecto que origina la unión de una pareja en matrimonio debe ser permanente, por cuanto éste es la fuente directa de la creación del contrato matrimonial y la existencia, de hecho, del vínculo marital depende de tal afecto.
En este sentido, al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con e/ tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia el o la cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales.
A este respecto tenemos pues que al momento en el cual perece el afecto la relación matrimonial pasa a ser apática con un alejamiento sentimental que causa infelicidad entre los cónyuges, por ende, al existir una falta de afecto, entendida como desafecto, será muy difícil, prácticamente imposible, que los cónyuges cumplan con sus deberes maritales.
De la misma forma, durante la unión matrimonial puede Surgir la incompatibilidad de caracteres entre los cónyuges, la cual consiste en una intolerancia de alguno de los cónyuges para con su pareja, siendo exteriorizada en diversas formas lo que genera una permanente aversión que hace imposible la vida en común.
De modo pues que tales situaciones no se pueden encasillar a las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, tal y como se estableció en la sentencia NO 693/2015, ya que al ser sentimientos intrínsecos de alguno de los cónyuges, estos pueden nacer o perecer de forma inesperada sin que exista un motivo específico.
Es evidente entonces, que cuando aparece el fenómeno del desafecto o la incompatibilidad entre los cónyuges, resulta fracturado y acabado, de hecho, el vinculo matrimonial, por cuanto ya no existe el sentimiento afectuoso que originó dicha unión, más sin embargo, esto no implica que, desde el punto de vista jurídico se haya roto la unión matrimonial.
Por lo tanto y en razón de encontrarse, de hecho, roto tal vínculo que originó el contrato de matrimonio, este no debe de seguir surtiendo efectos en el mundo jurídico, motivo por el cual no se puede someter a un procedimiento controversial al cónyuge que alegue o haga evidenciar el desafecto o la incompatibilidad de caracteres en su demanda de divorcio, pues esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la personalidad, desarrollados en la sentencia 693/2015, estableció la posibilidad de que la ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda generar por causas no previstas en la legislación patria, es decir, que el desafecto y la incompatibilidad de caracteres, creadores de disfunciones en el matrimonio y la familia, siendo esta la base fundamental para el desarrollo de la sociedad, pueden ser alegados con el fin de obtener una sentencia que disuelva el vínculo jurídico que une a los cónyuges, para así lograr el desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y derechos constitucionales que rigen la materia, así como la protección familia y de los hijos -si es el caso- habidos durante esa unión matrimonial en la cual se produjo el desafecto o la incompatibilidad señalada.
Por ello, a los fines de la protección familiar debe entenderse el divorcio como una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de aligerar la carga emocional de la familia. En este sentido la Sala en la precitada sentencia destacó lo siguiente:
Se ha dicho en contra del divorcio que el mismo atenta contra la estabilidad de las familias constituidas por el matrimonio, y que el Estado debe estar interesado en evitar que el divorcio se produzca, persuadiendo a los cónyuges del mantenimiento del vínculo conyugal, Al respecto, considera esta Sala que este tipo de afirmaciones en los actuales momentos merecen ser revisadas pues las máximas de experiencia explican que no es el divorcio per se el que fragmenta la estabilidad de las familias, sino otros elementos de facto perturbadores que la postre obligan a las parejas a decidir la disolución de vinculo que los une, a través del divorcio,
En ese sentido sin temor a equívocos puede asegurarse que atenta más contra la familia una separación de la pareja, como consecuencia de una situación conflictiva prolongada, cargada de insultos, de irrespeto de intolerancia y de humillaciones, sin canalizarse jurídicamente, a la que terminan acostumbrándose sus miembros: que el divorcio, como un mecanismo jurídico válido para poner fin a una situación dañina familiarmente donde se relajan los principios y valores fundamentales en la familia como son, la solidaridad, el esfuerzo común y el respeto recíproco entre sus integrantes, tal como lo preceptúa el artículo 75 constitucional.
En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como juez natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que fije la ruptura jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja, sin que pueda admitirse la posibilidad de que manifestada la existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho, se obligue a uno de los cónyuges a mantener un vínculo matrimonial cuando éste ya no lo desea, pues de considerarse así se verían lesionados derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos a la persona.”
En derivación, dado que la solicitante manifiesta que no existe entre ella y su cónyuge el amor que una vez los unió, surgiendo el fenómeno del desafecto, y dado que no hubo objeción alguna por parte de la representación fiscal, en consideración al criterio asentado por la Sala Constitucional, este Tribunal en sintonía con los derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la personalidad, explanados en la sentencia N° 693/2015, que establece la posibilidad de la ruptura jurídica del vínculo matrimonial por causas no previstas en la legislación patria, que incluye el desafecto, situación que origina las disfunciones en el matrimonio y en la familia; declara PROCEDENTE la solicitud de divorcio realizada por el ciudadano RITO VELA APARICIO en contra de la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN. ASÍ SE DECIDE.
DISPOSITIVO
Este TRIBUNAL SEXTO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, de conformidad con lo establecido en los artículos 242 y 243 del Código de Procedimiento Civil Venezolano, declara: CON LUGAR la solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO, propuesta por la ciudadano RITO VELA APARICIO, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-6.592.698, domiciliado en el Municipio Maracaibo del Estado Zulia, representado judicialmente por el abogado en ejercicio JONATHAN ENRIQUE PÁEZ SOTO, inscrito en el Inpreabogado bajo el N° 304.694, domiciliado en esta ciudad y municipio Maracaibo del estado Zulia, en contra de la ciudadana SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-5.056.572, domiciliado en el Municipio San Francisco del Estado Zulia, quien interpuso la presente solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO fundamentado en la sentencia dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia número 1070 en fecha 09 de diciembre de 2016, con ponencia del Magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER, Exp. 16-0916; en consecuencia, se declara disuelto el vínculo de matrimonio civil que contrajeron los ciudadanos RITO VELA APARICIO y SAHOLY BEARSINE CAPO MELEAN, antes identificados, por ante el Registro Civil de la parroquia Santa Lucía del municipio Maracaibo del Estado Zulia, en fecha nueve (09) de abril del año 1987, según copia del acta de matrimonio Nº 2480.
PUBLÍQUESE y REGÍSTRESE. Déjese copia certificada por Secretaría de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 248 del Código de Procedimiento Civil.
Dada, firmada y sellada en la Sala del Despacho del Tribunal Sexto de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los Municipios Maracaibo, Jesús Enrique Lossada y San Francisco de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en Maracaibo a los diecinueve (19) días del mes de junio de 2025. Año: 215° de la Independencia y 166° de la Federación.
LA JUEZ
ABOG. BERTHA CARRILLO POLO.-
LA SECRETARIA SUPLENTE:
ABOG. DAYAVID BARROSO.
En la misma fecha, siendo las doce de la tarde (12:00 p.m.), se dictó y publicó la sentencia que antecede, previo el cumplimiento de las formalidades de Ley, quedando anotada bajo el Nº 80-2025, en el libro correspondiente.
LA SECRETARIA SUPLENTE:
ABOG. DAYAVID BARROSO.
BCP/DB/me.
Sol. 6840-2025.
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