Solicitud No. 1224-2022
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE:
TRIBUNAL DECIMO TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE
LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN FRANCISCO DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL ESTADO ZULIA.
Comparece por ante la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos del
estado Zulia, el ciudadano BERNARDO JOSE NAVA, venezolano, mayor de edad, titular de la
cédula de identidad Nº V-12.492.308, domiciliado en el Municipio San Francisco del estado
Zulia, debidamente asistido por la abogada en ejercicio ORIETTA CAROLINA NAVA OCANDO,
venezolana, mayor de edad, e Inscrito en el Inpreabogado bajo el Nro. 261.246.
Narran el solicitante, que contrajo matrimonio con la ciudadana MARIA ALEJANDRA
MEDINA ZAVALA, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V-
15.747.852, en fecha 05 de octubre de 2011, por ante la Oficina de Registro Civil de la
Parroquia Cristo de Aranza del Municipio Maracaibo del estado Zulia, según copia certificada
del Acta de Matrimonio No. 342, establecieron su último domicilio en la calle 148 y 148 A,
esquina Avenida 52, Edificio 4, Residencias Santa Mónica, Piso 4, Apartamento 3, Sector Km.
4, Sur America, Parroquia Marcial Hernández, Municipio San Francisco del estado Zulia. Indico
que durante su unión matrimonial no procrearon hijos ni adquirieron bienes a liquidar.
Una vez recibida la solicitud de la Unidad de Recepción y Distribución de
Documentos, fue recibida en fecha de 14 de Octubre del 2022 y admitida la solicitud en fecha
17 de Octubre del 2022 cuanto ha lugar en derecho, de conformidad con la sentencia de la
Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 09 de Diciembre de 2016, con
ponencia del Magistrado Juan José Mendoza Jover, Exp. 16-0916, con fundamento en el
desafecto como causa excepcional de extinción del matrimonio.
En fecha 27 de Octubre de 2022 el Alguacil realizó exposición indicando haber
practicado la citación de la ciudadana MARIA ALEJANDRA MEDINA ZAVALA, la cual firmo la
correspondiente boleta. Así mismo en la misma fecha el alguacil realizó exposición indicando
haber practicado la citación correspondiente al Fiscal del Ministerio Publico.
EL TRIBUNAL PARA DECIDIR OBSERVA:
Ahora bien; la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 09 de
diciembre de 2016, dictó sentencia con ponencia del Magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA
JOVER, Exp. 16-0916, en la cual asentó:
“…Por lo tanto, el matrimonio se erige como la voluntad de las partes, nacida
del afecto, para lograr los fines de la vida en pareja y durante su lapso de
vida constituir el pilar fundamental de la sociedad organizada: la familia.
Dentro de este orden de ideas, la institución romana del affectio maritalis
trataba acerca de la voluntad de ser marido o de ser mujer; viniendo a ser el
sustento fundamental del matrimonio, por lo que ha de ser continua y su
ruptura desembocaba en el divorcio.
Siendo así las cosas, el afecto, proveniente del latín affectus, refiere a un
sentimiento, el cual es el resultado de las emociones, hacia a alguien o algo,
especialmente de amor o cariño, por lo que podemos concluir que e/ afecto o
cariño es la principal fuente del matrimonio y de su permanencia.
Es de agregar, tal y como en la institución del affectio maritalis, dicho afecto
que origina la unión de una pareja en matrimonio debe ser permanente, por
cuanto éste es la fuente directa de la creación del contrato matrimonial y la
existencia, de hecho, del vínculo marital depende de tal afecto.
En este sentido, al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el
nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española
como la falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o
indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental,
habiendo de
una disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación
creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con e/
tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia el o la
cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales.
A este respecto tenemos pues que al momento en el cual perece el afecto la
relación matrimonial pasa a ser apática con un alejamiento sentimental que
causa infelicidad entre los cónyuges, por ende, al existir una falta de afecto,
entendida como desafecto, será muy difícil, prácticamente imposible, que los
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cónyuges cumplan con sus deberes maritales.
De la misma forma, durante la unión matrimonial puede Surgir la
incompatibilidad de caracteres entre los cónyuges, la cual consiste en una
intolerancia de alguno de los cónyuges para con su pareja, siendo
exteriorizada en diversas formas lo que genera una permanente aversión que
hace imposible la vida en común.
De modo pues que tales situaciones no se pueden encasillar a las causales
previstas en el artículo 185 del Código Civil, tal y como se estableció en la
sentencia NO 693/2015, ya que al ser sentimientos intrínsecos de alguno de
los cónyuges, estos pueden nacer o perecer de forma inesperada sin que
exista un motivo específico.
Es evidente entonces, que cuando aparece el fenómeno del desafecto o la
incompatibilidad entre los cónyuges, resulta fracturado y acabado, de hecho,
el vinculo matrimonial, por cuanto ya no existe el sentimiento afectuoso que
originó dicha unión, más sin embargo, esto no implica que, desde el punto de
vista jurídico se haya roto la unión matrimonial.
Por lo tanto y en razón de encontrarse, de hecho, roto tal vínculo que originó
el contrato de matrimonio, este no debe de seguir surtiendo efectos en el
mundo jurídico, motivo por el cual no se puede someter a un procedimiento
controversial al cónyuge que alegue o haga evidenciar el desafecto o la
incompatibilidad de caracteres en su demanda de divorcio, pues esta Sala
estando en franca sintonía con el respeto a los derechos constitucionales
relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la personalidad,
desarrollados en la sentencia 693/2015, estableció la posibilidad de que la
ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda generar por causas no
previstas en la legislación patria, es decir, que el desafecto y la
incompatibilidad de caracteres, creadores de disfunciones en el matrimonio y
la familia, siendo esta la base fundamental para el desarrollo de la sociedad,
pueden ser alegados con el fin de obtener una sentencia que disuelva el
vínculo jurídico que une a los cónyuges, para así lograr el desenvolvimiento
efectivo de los principios, valores y derechos constitucionales que rigen la
materia, así como la protección familia y de los hijos -si es el caso- habidos
durante esa unión matrimonial en la cual se produjo el desafecto o la
incompatibilidad señalada.
Por ello, a los fines de la protección familiar debe entenderse el divorcio como
una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito
de aligerar la carga emocional de la familia. En este sentido la Sala en la
precitada sentencia destacó lo siguiente:
Se ha dicho en contra del divorcio que el mismo atenta contra la estabilidad
de las familias constituidas por el matrimonio, y que el Estado debe estar
interesado en evitar que el divorcio se produzca, persuadiendo a los
cónyuges del mantenimiento del vínculo conyugal, Al respecto, considera
esta Sala que este tipo de afirmaciones en los actuales momentos merecen
ser revisadas pues las máximas de experiencia explican que no es el divorcio
per se el que fragmenta la estabilidad de las familias, sino otros elementos de
facto perturbadores que la postre obligan a las parejas a decidir la disolución
de vinculo que los une, a través del divorcio,
En ese sentido sin temor a equívocos puede asegurarse que atenta más
contra la familia una separación de la pareja, como consecuencia de una
situación conflictiva prolongada, cargada de insultos, de irrespeto de
intolerancia y de humillaciones, sin canalizarse jurídicamente, a la que
terminan acostumbrándose sus miembros: que el divorcio, como un
mecanismo jurídico válido para poner fin a una situación dañina familiarmente
donde se relajan los principios y valores fundamentales en la familia como
son, la solidaridad, el esfuerzo común y el respeto recíproco entre sus
integrantes, tal como lo preceptúa el artículo 75 constitucional.
En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como juez natural
conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que fije la
ruptura jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja, sin que
pueda admitirse la posibilidad de que manifestada la existencia de dicha
ruptura matrimonial de hecho, se obligue a uno de los cónyuges a mantener
un vínculo matrimonial cuando éste ya no lo desea, pues de considerarse así
se verían lesionados derechos constitucionales como el libre
desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el
de constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son
intrínsecos a la persona.
En virtud que el ciudadano BERNARDO JOSE NAVA han manifestado que no existe
entre el y la ciudadana y MARIA ALEJANDRA MEDINA ZAVALA el amor que una vez los unió,
surgiendo el fenómeno del desafecto, y en consideración al criterio asentado por la Sala
Constitucional, este Tribunal en sintonía con los derechos constitucionales relativos a la libertad
y el libre desenvolvimiento de la personalidad, explanados en la sentencia N° 693/2015, que
establece la posibilidad de la ruptura jurídica del vínculo matrimonial por causas no previstas en
la legislación patria, que incluye el desafecto, situación que origina las disfunciones en el
matrimonio y en la familia; declara procedente la solicitud de divorcio realizada por el ciudadano
BERNARDO JOSE NAVA. ASÍ SE DECIDE.
DISPOSITIVO
Este TRIBUNAL DÉCIMO TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE
MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSSADA Y SAN
FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, administrando
justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, de
conformidad con lo establecido en los artículos 242 y 243 del Código de Procedimiento Civil
Venezolano, declara: CON LUGAR la solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO propuesta por
el ciudadano BERNARDO JOSE NAVA, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de
identidad Nº V-12.492.308, domiciliado en el Municipio San Francisco Del Estado Zulia contra
contra la ciudadana MARIA ALEJANDRA MEDINA ZAVALA, venezolana, mayor de edad,
titular de la cédula de identidad Nº V-15.747.852, domiciliada en el Municipio Maracaibo del
Estado Zulia, fundamentado en el desafecto conforme a la sentencia dictada por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 09 de diciembre de 2016, con
ponencia del Magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER, Exp. 16-0916; en consecuencia, se
declara disuelto el vínculo de Matrimonio Civil que contrajeron los ciudadanos BERNARDO
JOSE NAVA y MARIA ALEJANDRA MEDINA ZAVALA, venezolanos, mayores de edad,
titulares de las cedulas de identidad Nº V-12.492.308 y V-15.747.852, respectivamente, por ante
la Oficina de Registro Civil de la Parroquia Cristo de Aranza Del Municipio Maracaibo del estado
Zulia, en fecha 05 de Octubre de 2011, según Acta de Matrimonio No. 342.
PUBLÍQUESE y REGÍSTRESE, incluso en el sitio web del Tribunal Supremo de
Justicia www.tsj.gob.ve . Déjese copia certificada por Secretaría de conformidad con lo
dispuesto en el Artículo 248 del Código de Procedimiento Civil.
Dada, firmada y sellada en la Sala del Despacho del Tribunal Décimo Tercero de
Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los Municipios Maracaibo, Jesús Enrique Lossada y
San Francisco de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, en Maracaibo a los tres (03) de
Noviembre de 2022. Año: 211° de la Independencia y 161° de la Federación.
LA JUEZA-.
M.Sc. NORIBETH HEIDY SILVA PARDO.
EL SECRETARIO-.
M.Sc. XAVIER URDANETA GONZALEZ.
En la misma fecha, siendo las Doce (12:00M) del mediodía, se dictó y publicó la sentencia que
antecede, previo el cumplimiento de las formalidades de Ley, quedando anotada bajo el No. 65-A
en el libro correspondiente. EL SECRETARIO.-
M.Sc. XAVIER URDANETA GONZALEZ.
Sol N° 1224-2022
NHSP/xaug
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