REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
TRIBUNAL DÉCIMO SEXTO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA
SOLICITUD: No. 1050-20
MOTIVO: DIVORCIO (DESAFECTO)
Recibida del Órgano Distribuidor en fecha 20.02.2021, la solicitud numerada TMM-031- 21, de DIVORCIO POR DESAFECTO, incoada por el ciudadano CAMILO ANTONIO BALZA SILVEIRA, mayor de edad, venezolano, con cédula de identidad número V- 4.996.722, domiciliado en el municipio Maracaibo del estado Zulia, representado judicialmente por la profesional del derecho Neiraly Cedeño Montiel, inscrita en el INPREABOGADO bajo el No. 184.997, con número telefónico: 0424.694.33.38 y correo electrónico: neiralyc@gmail.com, conforme poder otorgado ante la Notaría Pública Décima de Maracaibo del Estado Zulia, en fecha 30.12.2019, anotado bajo el No. 53, Tomo 38, folios 168 al 170 de los libros de autenticaciones; contra la ciudadana EVA MARINA MEDINA CASTELLANO, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad No. V- 4.517.073, con correo electrónico emarinaza@gmail.com y teléfono móvil 0412-1622062 y domiciliada en el Municipio San Francisco del estado Zulia, fundamentando su acción en la sentencia No. 1070, emanada por la sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 9/12/2016, con ponencia del magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER.
I.- De la relación procesal:
En fecha veinte (20) de febrero de 2020, fue recibida desde la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos del Poder Judicial la solicitud, por auto de fecha veintiocho (28) de febrero de 2020, se le dio entrada, formó expediente, se numeró S-1050-20 y se admitió la misma cuanto ha lugar en derecho, ordenándose la citación a la cónyuge accionada EVA MARINA MEDINA CASTELLANO, y se ordenó notificar al Fiscal del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, siendo librarda la boleta el 09.03.2020. Posteriormente, en fecha 10.03.2020, la alguacil de este Tribunal expuso haber realizado la notificación al Fiscal del Ministerio Público del Estado Zulia, cuya boleta fue debidamente agregada a las actas.
Posteriormente, se recibió desde la dirección electrónica de la apoderada judicial accionante neiralyc@gmail.com, diligencia telemática, solicitando la reanudación de la causa. El Tribunal por auto fijó la debida oportunidad para recibir el físico documental. En fecha 18.03.2021, habiéndo recibido la petición de reanudación, en fecha 25.03.2021, se libraron recaudos de citación a la accionada. La alguacil expuso el día 14.04.2021, que la referida demandada se negó a firmar los recaudos de citación. En fecha 20.04.2021, se ordenó al accionante sanear la solicitud, en cuanto al señalamiento de datos electrónicos y telefónicos del accionado. En fecha 27.04.202, se recibió diligencia de saneamiento sobre el asunto en comentarios, y seguidamente en fecha 28.04.2021, se ordenó la notificación de la demandada mediante el trámite del artículo 218 del Código de Procedimiento Civil, el cual fue cumplido por la Secretaria del Tribunal el día 10.05.2021.
Finalmente, el Tribunal en fecha 01.09.2021, remitió al correo de la accionada emarinaza@gmail.com, los recaudos de citación y el día 06.09.2021, efectuó llamada telefónica. Levantándose en esa fecha, acta de cumplimiento de formalidades.
Estando en la oportunidad legal para dictar sentencia, este Tribunal lo hace previo a las siguientes consideraciones:
II.- De la competencia
Dispone el artículo 253 de la constitución, de la República Bolivariana de Venezuela, que los jueces conocerán de las causas de su competencia mediante los procedimientos que determinen las leyes y el artículo 1 del Código de Procedimiento Civil establece que los jueces administrarán justicia en la medida en que las leyes determinen su competencia para conocer determinado asunto.
Ahora bien los asuntos de materia de divorcio en el campo de la jurisdicción voluntaria, entendiéndose regularmente aquellos pedidos por la vía dispuesta en el articulo 185-A del Código Civil, ya se le predispone su tratamiento en el conocimiento de los tribunales de Municipios competentes por el territorio de acuerdo al último domicilio conyugal, expresado, ello a tenor de la atribución de competencia que realiza el artículo 3 de la resolución de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, Nº 2009-006, al disponer:
“Artículo 3.- los Juzgados de Municipio conocerán de forma exclusiva y excluyente de todos los asuntos de Jurisdicción Voluntaria o no contenciosa en materia civil, mercantil,
familia sin que participen niños, niñas y adolescentes, según las reglas ordinarias de la competencia por el territorio, y en cualquier otro de semejante naturaleza…omissis…”
Así que, en expreso apego al sentido útil del artículo 3 de la resolución de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, Nº 200.006, que se plasmó previamente, este Tribunal se declara competente para el conocimiento de la presente solicitud. Así se determina.-
III.- De las consideraciones para decidir:
Es impretermitible apreciar el contenido de la sentencia Nº 1070 emanada de la Sala constitucional del Máximo Tribunal, de fecha 9/12/2016, con ponencia del magistrado Juan José Mendoza Jover, en la cual haciendo un análisis de los criterios jurisprudenciales que hasta ahora se han explanado en atención al divorcio, vale decir sentencia Nº 446 de fecha 15/05/2014, con ponencia del magistrado Arcadio Delgado Rosales y sentencia Nº 693 de fecha 02/06/15 con ponencia de la magistrada Carmen Zuleta de Merchán, estableció con carácter vinculante la posibilidad de solicitar la disolución del vínculo matrimonial al producirse el desafecto o la incompatibilidad de caracteres con respecto del otro cónyuge, a tal respecto señala:
“…a este respecto tenemos pues que al momento en el cual parece el afecto de la relación matrimonial pasa a ser apática con un alejamiento sentimental que causa infelicidad entre los cónyuges, por ende al existir una falta de afecto, entendida como desafecto , será muy difícil, prácticamente imposible, que los cónyuges cumplan con sus deberes maritales. De la misma forma, durante la unión matrimonial puede surgir la incompatibilidad de caracteres entre los cónyuges, la cual consiste en una intolerancia de alguno de los cónyuges para con su pareja, siendo exteriorizada en diversas formas lo que genera una permanente aversión que hace imposible la vida en común.
De modo pues que tales situaciones no se pueden encasillar a las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, tal y como se estableció en la sentencia Nº 693/2015, a que al ser sentimientos intrínsecos de alguno de los cónyuges, estos pueden nacer o parecer de forma inesperada sin que exista un motivo específico.
Es evidente entonces, que cuando aparece el fenómeno del desafecto o la incompatibilidad entre los cónyuges, resulta fracturado y acabado, de hecho el vínculo matrimonial, por cuanto ya no existe el sentimiento afectuoso que originó dicha unión, más sin embargo, esto no implica que , desde el punto de vista jurídico se haya roto la unión matrimonial.
En efecto la competencia de los Tribunales en producir como juez natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que fije la ruptura jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja, sin que pueda admitirse la posibilidad de que manifestada la existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho, se obligue a uno de los cónyuges a mantener un vínculo matrimonial cuando este ya no lo desea, pues de considerarse así se verían lesionadas derechos constitucionales tales como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos de la persona..”
Del extracto jurisprudencial anteriormente transcrito se connota los derechos constitucionales al libre desenvolvimiento de la personalidad, a formar una nueva familia o adquirir un nuevo estado civil como son intrínsecos de la persona. Si bien nadie está obligado a contraer matrimonio según lo establece nuestro ordenamiento jurídico, de una interpretación lógica nadie puede estar obligado a permanecer casado, si se ha derivado en la pérdida del afecto que se deben los cónyuges, siendo este uno de los presupuestos esenciales para la celebración del matrimonio y la duración del mismo, ya que sin afecto sería difícil para el cónyuge el cumplimiento de sus obligaciones maritales. Igualmente si la que ocurre es la incompatibilidad de caracteres, que representan los conflictos entre la pareja y que hacen imposible la vida en común. Esto dos elementos (desafecto- incompatibilidad de caracteres) contradicen el derecho de protección a la familia que debe brindar el estado, siendo que dicha institución constituye una asociación natural de la sociedad y la misma deviene de la voluntad y consentimiento de los individuos en formar la familia, en la cual las personas que la integran ejercen el derecho de los demás y del orden público y social. Es por lo aquí considerado que se ha establecido la posibilidad de solicitar ante el Órgano Jurisdiccional la disolución del vínculo matrimonial por haberse producido el desafecto o la incompatibilidad de caracteres, ya sea a tenor de lo establecido en el artículo 185 o 185-A del Código Civil, según sea el caso.
Ahora bien examinadas las actas procesales se observa la manifestación del cónyuge solicitante CAMILO ANTONIO BALZA SILVEIRA, antes identificado en su escrito inicial de divorcio de DESAFECTO, de haberse producido la ruptura del vínculo afectivo, es decir, alega que, desde el 25 de abril del año 2003, y no han reanudado su vida en común, por lo que dada la incompatibilidad de caracteres decidió no continuar con dicha relación, trayendo como consecuencia que han permanecido separados. Así debe ser plasmado en la dispositiva del fallo. Así se establece.-
IV. Dispositivo.
Con fundamento en las consideraciones de hecho, derecho y jurisprudencial, ut supra referidas este Tribunal Décimo Sexto de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los Municipios Maracaibo, Jesús Enrique Losada y San Francisco de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, Administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley DECLARA:
CON LUGAR la solicitud de Divorcio por Desafecto, propuesta por el ciudadano CAMILO ANTONIO BALZA SILVEIRA, mayor de edad, venezolano, con cédula de identidad número V- 4.996.722, domiciliado en el municipio Maracaibo del estado Zulia, contra la ciudadana EVA MARINA MEDINA CASTELLANO, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad No. V- 4.517.073, con correo electrónico emarinaza@gmail.com y teléfono móvil 0412- 1622062 y domiciliada en el Municipio San Francisco del estado Zulia, y en consecuencia DISUELTO EL VINCULO MATRIMONIAL contraído en fecha veintiséis (26) de noviembre de
mil novecientos ochenta y tres (1983), por ante el Prefecto y Secretario de la hoy Parroquia Cacique Mara, municipio Maracaibo del estado Zulia, según se evidencia del acta de Matrimonio Nº 1405, con fundamento en el artículo 185 del Código Civil, concatenado con la Sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal supremo de Justicia, con Ponencia del Magistrado Juan José Mendoza Jover, dictada en el expediente Nº 1070, de fecha 09 de diciembre de 2016.
Publíquese, regístrese incluso en el sitio web del Tribunal Supremo de Justicia www.tsj.gob.ve , así como en la página www.zulia.scc.org.ve y déjese copia certificada por secretaría para el archivo del Tribunal.
Dada, sellada y firmada en la sala de Despacho del TRIBUNAL DÉCIMO SEXTO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO, JESÚS ENRIQUE LOSADA Y SAN FRANCISCO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, a los diez (10) días del mes de septiembre del año 2021. Años: 211º de la independencia y 161º de la federación.
LA JUEZA, LA SECRETARIA,
Zulay Virginia Guerrero Delgado Carolina Bracho
En la misma fecha se publicó siendo la una y cincuenta de la tarde (01:50p.m). La Secretaria,
Carolina Bracho
SOLICITUD: S-1050-20
ZG/CB/
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