REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
En su nombre:
PODER JUDICIAL
Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes
Circunscripción Judicial del Estado Zulia, sede Cabimas
Tribunal Primero de Primera Instancia de Juicio
Sentencia No.: 027-16.
Asunto No.: VP21-V-2015-000762.
Motivo: Divorcio ordinario.
Parte demandante: ciudadano José Manuel Gil Rodríguez, venezolano, mayor de edad, portador de la cédula de identidad No. V-13.209.335, domiciliado en el municipio Cabimas del estado Zulia.
Abogado asistente: Maritza Velásquez, inscrita en el Inpreabogado bajo el No. 38.197.
Parte demandada: ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, venezolana, mayor de edad, portadora de la cédula de identidad No. V- 14.722.881, domiciliada en el municipio Santa Rita del estado Zulia.
Adolescentes: (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA), de quince (15) y doce (12) años de edad. Nacidos en fecha 11 de julio de 2000 y 8 de julio de 2013, respectivamente.
PARTE NARRATIVA
I
El presente juicio se inició ante este Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, sede Cabimas, mediante un escrito contentivo de la demanda por Divorcio ordinario, interpuesto por el ciudadano José Manuel Gil Rodríguez, antes identificado, en contra de la ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, antes identificada, con fundamento en la causal segunda (2ª) del artículo 185 del Código Civil, referida al abandono voluntario.
Por auto dictado en fecha 22 de julio de 2015, el tribunal admitió la demanda y ordenó lo conducente al caso.
En fecha 21 de octubre de 2015, la Coordinadora de secretaría de este Circuito Judicial certificó la boleta donde consta la notificación de la fiscal trigésima sexta (36ª) del Ministerio Público.
En la misma fecha, la Coordinadora de secretaría de este Circuito Judicial certificó la boleta donde consta la notificación de la demandada de autos.
Una vez sustanciada la audiencia preliminar, se recibió el presente asunto en este Tribunal Primero de Primera Instancia de Juicio, y por auto de fecha 10 de febrero de 2016, actuando de conformidad con lo previsto en el artículo 483 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (en adelante LOPNNA), fijó día y hora para llevar a efecto la audiencia de juicio el día 25 de febrero de 2016.
En la oportunidad fijada, comparecieron a la audiencia oral y pública de juicio la parte demandante, junto con su abogada asistente. No compareció la parte demandada ni personalmente ni por medio de apoderado judicial. Seguidamente, se procedió conforme a lo establecido en el artículo 484 de la LOPNNA y –finalmente– el juez dictó oralmente el dispositivo del presente fallo.
Ahora, se pasa a la publicación en extenso de la sentencia dentro del lapso correspondiente.
II
LÍMITES DE LA CONTROVERSIA
De esta forma, los límites de la controversia se circunscriben a determinar si los hechos alegados por la parte demandante constituyen motivo de divorcio con fundamento en la causal segunda (2ª) del artículo 185 del Código Civil, referida al abandono voluntario, y si los medios de prueba promovidos y evacuados así logran demostrarlo, y así se hace saber.
III
ANÁLISIS Y VALORACIÓN DE LAS PRUEBAS
PRUEBAS DE LA PARTE DEMANDANTE
1. DOCUMENTALES:
• Copia certificada del acta de matrimonio No. 43 de fecha 25 de noviembre de 1994, correspondiente a los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, expedida por el Registro Civil de la parroquia Santa Rita del municipio Santa Rita del estado Zulia. A este documento público este sentenciador le confiere pleno valor probatorio, de conformidad con lo establecido en los artículos 11 y 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 77 de la Ley Orgánica Procesal de Trabajo (en adelante LOPTRA), en consecuencia queda probado el matrimonio civil contraído por los prenombrados ciudadanos, los cuales se encuentran legalmente casados. Folios 4 al 6.
• Copia certificada del acta de nacimiento No. 587, de fecha 13 de noviembre de 1995, expedida por el Registro Civil de la parroquia La Rosa del municipio Cabimas del estado Zulia, correspondiente a la joven adulta Patricia Paola Gil Hurtado. A este documento público este sentenciador le confiere pleno valor probatorio, de conformidad con lo establecido en los artículos 11 y 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 77 de la LOPTRA, en consecuencia queda probada la filiación existente entre los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez y las mencionada joven adulta. Folio 7.
• Copia certificada del acta de nacimiento No. 237, de fecha 28 de mayo de 1998, expedida por el Registro Civil de la parroquia Rómulo Betancourt del municipio Cabimas del estado Zulia, correspondiente a la joven adulta Michel Paola Gil Hurtado. A este documento público este sentenciador le confiere pleno valor probatorio, de conformidad con lo establecido en los artículos 11 y 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 77 de la LOPTRA, en consecuencia queda probada la filiación existente entre los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez y las mencionada joven adulta. Folio 8.
• Copia certificada del acta de nacimiento No. 59, de fecha 11 de junio de 2001, expedida por el Registro Civil de la parroquia El Mene del municipio Santa Rita del estado Zulia, correspondiente a la adolescente (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA). A este documento público este sentenciador le confiere pleno valor probatorio, de conformidad con lo establecido en los artículos 11 y 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 77 de la LOPTRA, en consecuencia queda probada la filiación existente entre los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez y la mencionada adolescente. Folio 9 al 11.
• Copia certificada del acta de nacimiento No. 121, de fecha 23 de marzo de 2006, expedida por el Registro Civil de la parroquia La Rosa del municipio Cabimas del estado Zulia, correspondiente al adolescente (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA). A este documento público este sentenciador le confiere pleno valor probatorio, de conformidad con lo establecido en los artículos 11 y 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 77 de la LOPTRA, en consecuencia queda probada la filiación existente entre los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez y el mencionado adolescente. Folio 12.
• Copia fotostática de la sentencia interlocutoria No. PJ0122015001215, de fecha 3 de agosto de 2015 emitida por el Tribunal segundo de Primera Instancia de Mediación y Sustanciación del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, sede Cabimas, mediante el cual se homologó el convenimiento suscrito entre las partes en materia de Obligación de Manutención respecto a sus hijos. A esta copia fotostática de documento público este sentenciador le confiere valor probatorio conforme a lo establecido en el artículo 77 de la LOPTRA. Folios 33 al 36.
2. TESTIMONIALES:
Promovió la testimonial jurada de los ciudadanos Ronald Alberto Gutiérrez Cumares, Antonio Enrique Mavárez Delgado y José Luís Paz Barrios, venezolanos, mayores de edad, portadores de la cédula de identidad Nos. V-10.595.376, V-7.960.854, y V-10.084.911 respectivamente, ambos domiciliados en el municipio Cabimas del Estado Zulia. De los cuales se encuentran presentes el primero y último.
Ahora bien, será infra en la parte motiva cuando se valore este medio de prueba.
PRUEBAS DE LA PARTE DEMANDADA
No promovió prueba alguna a valorar dentro del lapso legal correspondiente.
IV
GARANTÍA DEL DERECHO A OPINAR Y SER OÍDO
En cuanto al ejercicio del derecho a opinar y ser oído consagrado en el artículo 80 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, consta que este tribunal fijó para el día 29 de febrero de 2016 la oportunidad para el acto procesal del ejercicio del derecho a opinar y ser oídos de los adolescentes (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA), de quince (15) y doce (12) años de edad. Sin embargo, no comparecieron.
Sobre este derecho ha señalado la doctrina patria que se trata de un derecho tridimensional o que debe ser entendido desde tres puntos de vista: por una parte el derecho a opinar, otra el derecho a ser oído y por último, que si bien las opiniones no son vinculantes a menos que la ley así lo establezca, existe el deber de tomar en cuenta esas opiniones. Por tratarse no sólo de un derecho humano fundamental consagrado a favor de los niños, niñas y adolescentes, sino de una garantía procesal, puede ser ejercido en todo estado y grado del proceso cuantas veces lo deseen y el órgano judicial o administrativo, en el presente caso el tribunal, debe garantizar dicho ejercicio, so pena de la procedencia y aplicación de la sanción pecuniaria (multa) y procesal (declaratoria de la nulidad del proceso) establecidas en el artículo 221 de la LOPNNA; y expresamente se garantiza el ejercicio personal y directo de este derecho “sin más limites que los derivados de su interés superior”, por lo que mal pudiera limitarse el ejercicio de este derecho a que el tribunal dicte un auto para ordenar su práctica o que sean las partes quienes lo soliciten.
PARTE MOTIVA
I
La parte actora fundamenta la demanda de divorcio en la causal segunda (2ª) del artículo 185 del Código Civil, referida al abandono voluntario.
Según el autor patrio Francisco López Herrera (2006) “El divorcio es la disolución legal del matrimonio en vida de ambos cónyuges, como consecuencia de un pronunciamiento judicial dirigido precisamente a ese fin”.
El abandono voluntario se refiere al incumplimiento grave e intencional de los deberes que artículo 137 del Código Civil, impone a los cónyuges: “Con el matrimonio el marido y la mujer adquieren los mismos derechos y asumen los mismos deberes. Del matrimonio deriva la obligación de los cónyuges de vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente…”, aunque la fidelidad debe exceptuarse por constituir una causal independiente de divorcio.
Al respecto, la doctrina y jurisprudencia patria ha sido contestes en señalar que este abandono debe ser - grave: cuando es el resultado de una actitud definitiva, no momentánea, adoptada por uno de los esposos; - intencional: pues debe haber la voluntad consiente de querer abandonar, por lo que si el cónyuge demandado demuestra que el abandono no fue voluntario, que no tuvo la intención y voluntad precisas y determinantes de infringir sus obligaciones, la acción no debe prosperar; e - injustificado: el cónyuge señalado como culpable no puede tener justificación para su proceder, en caso contrario, no se infringen las obligaciones matrimoniales.
El abandono no implica necesariamente la separación o abandono físico del hogar que funge como domicilio conyugal, por tanto, puede haber abandono voluntario sin necesidad de que el cónyuge incumplidor haya salido del hogar, pero no se cumplen los deberes derivados del matrimonio, lo que implica que el abandono puede apreciarse tanto físico, como moralmente.
En relación con los hechos alegados como constitutivos de la causal de divorcio alegada, debe este sentenciador realizar una valoración cuidadosa y detenida de los medios de pruebas aportados por la parte actora en el proceso, para determinar si hubo el abandono que se le imputa a la cónyuge demandada.
En el libelo de la demanda y de forma oral en la audiencia de juicio alegó el demandante que en fecha 25 de noviembre de 1994, contrajo matrimonio con la ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, de cuya unión procrearon cuatro (4) hijos de nombre Patricia Paola, Michel Paola, (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA). Que después de contraído el matrimonio fijaron su último domicilio conyugal en la calle Buenos Aires, sector Nuevo Juan, No. 38, parroquia La Rosa del municipio Cabimas del estado Zulia. Que durante los primeros años todo transcurrió en forma feliz y armoniosa pero con el tiempo comenzaron a suceder graves problemas que se convirtieron en situaciones intolerables e imposibilidad de vivir bajo el mismo techo, convirtiéndose en una relación tormentosa. Que resulto infructuoso todo lo que realizó para que se llevaran bien como pareja. Que el día 4 de enero de 2007 su cónyuge tomó sus pertenencias personales y decidió voluntariamente abandonar el hogar que compartían, situación que persiste en los actuales momentos.
Entretanto, la parte demandada no contestó la demanda.
Ahora bien, el artículo 72 de la LOPTRA dispone que: “…la carga de la prueba le corresponde a quien afirme hechos que configuren su pretensión o a quien los contradiga, alegando nuevos hechos”; por lo que, tratándose de un juicio de divorcio, en los términos en los cuales se planteó la controversia, de conformidad con lo establecido en el primer aparte del artículo 522 de la LOPNNA, se estima contradicha la demanda en todas sus partes y le corresponde a la parte demandante demostrar la existencia de la causal de divorcio que ha alegado, por lo que se pasa a la valoración adminiculada de las pruebas evacuadas en la audiencia de juicio.
Con la copia certificada del acta de matrimonio supra valorada quedó probado que los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez contrajeron matrimonio civil, cuya disolución se pretende con la acción de divorcio propuesta.
Asimismo, con la copia certificada de las actas de nacimiento supra valoradas quedó demostrado que procrearon cuatro (4) hijos, de nombres Patricia Paola, Michel Paola, (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA), cuya minoría de edad de los dos últimos arrastra la competencia para conocer de la demanda propuesta a esta jurisdicción especializada, de conformidad con lo establecido en el literal “j” del parágrafo primero del artículo 177 de la LOPNNA.
En cuanto a la prueba testimonial de los ciudadanos Ronald Alberto Gutiérrez Cumares y José Luís Paz Barrios, se observa que al primero se le preguntó:
1.- ¿Diga el testigo si conoce de vista, trato y comunicación a los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: Si los conozco, desde hace años cuando fui vecino de ellos cuando vivían en la calle Buenos Aires, sector Nuevo Juan, municipio Cabimas. 2.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta que los referidos ciudadanos están casados y si procrearon hijos? Respondió: si me consta que son esposos, y que procrearon 4 hijos, 3 hembras y un varón.- 3.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta el lugar que era domicilio conyugal de los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: sí me consta, ellos vivían en la calle Buenos Aires, sector Nuevo Juan, municipio Cabimas.- 4.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta cómo era la relación de pareja de los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: sí, me consta, que al principio la relación de ellos era amorosa y de mucha armonía, pero después la señora Emily peleaba mucho con José Manuel y por esa razón fracasaron en el matrimonio. 5.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta que la ciudadana Emily Josefina Hurtado abandonó el hogar conyugal? Respondió: sí, me consta, la señora Emily abandonó el hogar el 4 de enero de 2007 a las 12 del medio día, porque el Sr. José Manuel llegó ese día del trabajo y empezaron las discusiones y yo vi cuando ella se fue de la casa a otra parte. Luego, al ser interrogado por el juez: 1.-¿Diga el testigo si conoce la dirección del domicilio actual del ciudadano José Manuel Gil Rodríguez? Respondió: Él vive en la calle Buenos Aires, Sector Nuevo Juan, Parroquia La Rosa municipio Cabimas del estado Zulia. 2.- ¿Diga el testigo si conoce la dirección del domicilio actual de la ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: Ella vive en el Sector Mene, municipio Santa Rita.
Por otra parte, en relación con el testigo José Luís Paz Barrios, se observa que se le preguntó:
1.- ¿Diga el testigo si conoce de vista, trato y comunicación a los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: Si los conozco, porque fui vecino de ellos. 2.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta que los referidos ciudadanos están casados y si procrearon hijos? Respondió: Si me consta que son esposos, y que tienen 4 hijos, tres hembras y un varón.- 3.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta el lugar del domicilio conyugal de los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: Ellos vivían en la calle Buenos Aires, casa No. 38, sector Nuevo Juan, municipio Cabimas del estado Zulia.- 4.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta cómo era la relación de pareja de los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: Al principio como toda pareja era una relación armoniosa luego comenzaron a tener problemas por la actitud de la señora Emily, hasta el punto que se separaron y ella se llevó a sus hijos mayores y le dejo a los menores. 5.- ¿Diga el testigo si sabe y le consta que la ciudadana Emily Josefina Hurtado abandonó el hogar conyugal? Respondió: Sí, me consta la señora Emily a raíz de una pelea abandonó el hogar, eso fue en enero de 2007, aproximadamente en horas del mediodía, ella espero que el seños José Manuel llegara del trabajo y le formó tremendo pleito, y entonces ella recogió sus cosas y se fue. Luego, al ser interrogado por el juez: 1.-¿Diga el testigo si conoce la dirección del domicilio actual del ciudadano José Manuel Gil Rodríguez? Respondió: Calle Buenos Aires, Sector Nuevo Juan, Parroquia La Rosa municipio Cabimas del estado Zulia. 2.- ¿Diga el testigo si conoce la dirección del domicilio actual de la ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez? Respondió: Desconoce donde vive la señora Emily, ella vivía con José Manuel en la Calle Buenos Aires Sector Nuevo Juan municipio Cabimas, pero desconoce donde vive desde que se fue.
Para ser analizadas las declaraciones rendidas por los testigos, considera este sentenciador que es menester para los testigos al momento de intentar probar la causal alegada que deben declarar en forma precisa y específica, concordando los hechos, circunstancias y motivos que en resumen permitan la valoración integral de tales declaraciones en cuanto a la causal de divorcio invocada y los hechos narrados por la parte actora en el libelo de demanda.
En ese sentido, examinadas las declaraciones rendidas por los testigos Ronald Alberto Gutiérrez Cumares y José Luís Paz Barrios, promovidos por la parte actora, se constata que se encuentran contestes entre sí con respecto al conocimiento que tienen de las partes intervinientes en el presente juicio, que se encuentran casados, que procrearon cuatros hijos, de donde era el domicilio conyugal, sobre los hechos alegados en el libelo de la demanda, especialmente los problemas que mantenían los cónyuges a raíz de la conducta tomada por la demandada, lo cual desencadeno en que la demandada de autos abandonará el hogar en fecha 4 de enero de 2007, del actual domicilio del demandante, del actual domicilio de la demandada y que ya no viven juntos; por lo que se denota el incumplimiento de las obligaciones o deberes que la institución matrimonial impone y se constata el abandono.
Por esos motivos, valorada la prueba testimonial promovida por la parte demandante conforme a los criterios de la libre convicción razonada y el principio de libertad probatoria (Vid. arts. 480 y 450, literal “k”), considera este sentenciador que los testigos evacuados hacen prueba a favor de la promovente en relación con los hechos que pretende probar como constitutivos de la causal de divorcio alegada y le permiten llegar a la convicción de que en el presente caso efectivamente existe abandono e incumplimiento de los deberes que la institución del matrimonio impone, y así se aprecia.
Así las cosas, valoradas como han sido las pruebas promovidas y evacuadas, concluye este sentenciador que la parte actora logró probar los hechos alegados como constitutivos de la causal segunda (2ª) del artículo 185 del Código Civil referida al abandono voluntario, motivo por el cual la acción de divorcio ordinario ha prosperado en derecho con fundamento en esa causal y la demanda debe ser declarada con lugar, y así debe decidirse.
II
DE LAS INSTITUCIONES FAMILIARES
Este juzgador, una vez apreciados los medios de prueba promovidos y evacuados y considerando que existen elementos de convicción suficientes para declarar el divorcio entre los ciudadanos José Manuel Gil Rodríguez y Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, considera necesario destacar que la competencia que atrae este tipo de procedimientos a los Tribunales de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, más allá de pronunciarse sobre la disolución del vínculo matrimonial es el deber de establecer las instituciones familiares de los adolescentes (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA), de quince (15) y doce (12) años de edad, respectivamente, a los fines de garantizar sus derechos una vez disuelto el vínculo conyugal.
En este orden de ideas, la Patria Potestad y la Responsabilidad de Crianza serán ejercidas por ambos padres de forma conjunta de conformidad con la Ley.
Con respecto al ejercicio de la custodia de los adolescentes (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA), se atribuye el ejercicio de la custodia a la progenitora, ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, por ser quien la ha venido ejerciendo de hecho en la actualidad.
En relación con la Obligación de Manutención, se evidencia en autos que existe acuerdo celebrado por los progenitores, aprobado y homologado mediante sentencia interlocutoria No. PJ0122015001215 de fecha 3 de agosto de 2015, dictada por el Tribunal Segundo de Primera Instancia de Mediación, Sustanciación y Ejecución de este Circuito Judicial, el cual se mantiene vigente.
Entonces, en relación al Régimen de Convivencia Familiar, se fija de la siguiente manera:
• Entre semana: los adolescentes podrán compartir con su padre los días martes y jueves de cada semana, por lo que podrá retirarlos del hogar materno en el horario comprendido entre las dos de la tarde (2:00 p.m.) a las siete de la noche (7:00 p.m.).
• Los fines de semana: los adolescentes lo compartirán con sus progenitores de forma alternada; es decir, un fin de semana con el padre y otro con la madre, debiendo buscarlos el padre en la oportunidad que le corresponda en el hogar materno el día sábado a las diez de la mañana (10:00 a.m.) y retornarlos el día domingo al hogar materno a más tardar las siete de la noche (7:00 p.m.).
• El día de cumpleaños de los hijos: compartirán con ambos padres.
• El día del padre: los adolescentes compartirán con su progenitor aun cuando ese fin de semana le corresponda compartir con la madre, al igual que el día del cumpleaños del padre.
• El día de la madre: los adolescentes compartirán con su progenitora aun cuando ese fin de semana le corresponda compartir con el padre, al igual que el día del cumpleaños de la madre.
• En la época decembrina: los adolescentes compartirán los días 24 de diciembre y 1 de enero con su progenitor y los días 25 y 31 de diciembre con su progenitora, de este año, alternándose las fechas los años siguientes.
• Los periodos vacacionales de carnaval y semana santa, serán compartidos por ambos progenitores de forma alternada, comenzando el primer año la progenitora en el periodo de carnaval y el progenitor en el periodo de semana santa, alternándose en lo sucesivo.
• Las vacaciones escolares: los hijos lo compartirán con ambos progenitores por periodos semanales, es decir, serán fraccionadas por semanas debiendo acordar ambos progenitores previo análisis de sus planes vacacionales la forma en que disfrutaran dichos periodos. Durante este periodo ambos progenitores deberán mantener la comunicación necesaria con los adolescentes de autos, acceso este que abarca las diferentes vías de comunicación (telefónica, electrónica, etc.). Así se decide.
PARTE DISPOSITIVA
Por los fundamentos expuestos, este Tribunal Primero de Primera Instancia de Juicio del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, sede Cabimas, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara:
1. CON LUGAR la demanda de divorcio ordinario intentada por el ciudadano José Manuel Gil Rodríguez, venezolano, mayor de edad, portador de la cédula de identidad No. V- 13.209.335, en contra de la ciudadana Emily Josefina Hurtado Gutiérrez, venezolana, mayor de edad, portadora de la cédula de identidad No. V- 14.722.881; en consecuencia, se declara disuelto el vínculo matrimonial que contrajeron ante el Registro Civil de la parroquia Santa Rita del municipio Santa Rita del estado Zulia, en fecha 25 de noviembre de 1994, con fundamento en la causal segunda (2ª) del artículo 185 del Código Civil.
2. En relación con las INSTITUCIONES FAMILIARES para los adolescentes (nombre omitido, artículo 65 LOPNNA), de quince (15) y doce (12) años de edad, respectivamente, se resuelve lo establecido en la parte motiva del fallo en extenso, en el capítulo II titulado “De las Instituciones Familiares”, cuyo contenido aquí se da por reproducido.
3. CONDENA en costas a la parte demandada por haber sido vencida totalmente en el presente juicio, de conformidad con lo establecido en el artículo 59 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, aplicable de forma supletoria por remisión del artículo 452 de la LOPNNA.
Publíquese y regístrese. Déjese copia certificada para el archivo de este tribunal.
Dada, firmada y sellada en el Despacho del Tribunal Primero de Primera Instancia de Juicio del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, sede Cabimas, al primer (1°) día del mes de marzo de 2016. Año 205° de la Independencia y 157° de la Federación.
EL JUEZ PRIMERO DE JUICIO (T),
JOSE DAVID JIMENEZ KAMEL
LA SECRETARIA,
MARIELA VELASQUEZ RODRIGUEZ
En la misma fecha, a las nueve y cincuenta y ocho minutos de la mañana (9:58 a.m.), previo el cumplimiento de las formalidades de ley, se dictó y publicó la anterior sentencia definitiva, registrada bajo el No. 027-16 en la carpeta de control de sentencias definitivas. La secretaria,
Asunto No.: VP21-V-2015-000762.
JDJK/MVR
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