Ocurrió ante este Tribunal el ciudadano NELVIS JESUS CASTILLO ROSALES, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° 5812266, de profesión u oficio educador, domiciliado en esta ciudad y Municipio Maracaibo del Estado Zulia, asistido por el abogado JULIO ALBERTO DAVILA TORREALBA, inscrito en el inpreabogado bajo el N° 140622; para oponer la cuestión previa contenida en el ordinal 6° del artículo 346 del vigente Código de Procedimiento Civil, relativa a, el defecto de forma de la demanda, por no haberse llenado en el libelo de demanda los requisitos que indica el artículo 340 ejusdem, específicamente los requisitos establecidos en el ordinal 4° referido a, el objeto de la pretensión, el cual deberá determinarse con precisión, indicando su situación y linderos, si fuere inmueble; las marcas, colores, o distintivos, si fuere semoviente; los signos, señales y particularidades que puedan determinar su identidad, si fuere mueble; y los datos, títulos y explicaciones necesarias si se tratare de derechos u objetos incorporales y la del ordinal 6°, referida a, los instrumentos en que se fundamente la pretensión, esto es, aquellos de los cuales se derive inmediatamente el derecho deducido, los cuales deberán deducirse con el libelo; en contra de la ciudadana MARIELA CAROLINA CASTILLO ROSALES, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nro. 9.736.824, de igual domicilio, parte accionante en este Juicio de NULIDAD DE DOCUMENTO, según escrito presentado en fecha veintinueve (29) de julio de dos mil quince (2015).
-II-
DE LA PROMOCIÓN DE LAS CUESTIONES PREVIAS
Estando dentro del lapso oportuno o temporáneo, el Apoderado Judicial de la parte accionada en esta causa opuso la cuestión previa comprendida en el ordinal 6° del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil patrio, señalando: Cursa ante este Tribunal una demanda por tacha de instrumento incoada por la ciudadana MARIELA CAROLINA ROSALES CASTILLO, hermana de sangre del demandado, en la cual solicita la tacha de instrumento público. Eso es lo que la demandante solicita expresamente en su escrito y en la solicitud del mismo. Al revisar el documento en la sede del Tribunal esta defensa se percato de que fue admitida por Nulidad de Documento. En ninguna parte del escrito libelar se aprecia que el demandante este solicitando la nulidad. Expresamente solicita la tacha; en todo caso, estando en el lapso procesal correspondiente, procedo en este acto a oponer cuestiones previas en la demanda signada con el N° 58312, en vista de las impresiones y falta de claridad en cuanto al documento objeto de la nulidad. En la pagina tres del escrito de demanda, la accionante declara que procedió a la anulación el poder otorgado por ella misma y los otros otorgantes. Según ella, procedió a revocar dicho poder, en la parte que ella se refiere, puesto que los otros otorgantes no revocaron ese mismo poder. Ahora bien la demandante procede a consignar varios documentos, entre los cuales no figura el supuesto documento en el cual revoca el poder. Igualmente, en su petición se limita a mencionar, en el primer pedimento, “QUE SEA TACHADO EL DOCUMENTO ACA SEÑALADO”.
Indicó a este Juzgado dentro del mismo contexto: “…Es necesario señalar que la demandante hace mención a dos documentos: el documento notariado en la notaria 5ta y el presunto documento revocado de dicho poder. ¿a cuál de los documentos se refiere cuando habla de “QUE SEA TACHADO EL DOCUMENTO ACA SEÑALADO”. Igualmente se nota de inmediato que no se especifica cual es el objeto de solicitar la nulidad o tacha del documento. Igualmente se aprecia que la demanda no cumple con los requisitos exigidos en el artículo 340 del Código de Procedimiento Civil, a saber, el Ordinal 4to, ya que no se detallan ni se explican los derechos que esgrime el demandante al intentar la acción, los motivos por los cuales intenta la acción y sus intereses legítimos; igualmente se violenta el ordinal 6to, ya que no se consigna el instrumento en el cual se fundamenta la pretensión, tal como se señalo mas arriba: igualmente, de las cuestiones previas establecidas en el artículo 346, oponemos la establecida en el ordinal 6to, es decir el defecto de forma de la demanda, sin llenar los requisitos del artículo 340 del Código de Procedimiento Civil tal como se analizo mas arriba .”
-III-
DE LA SUBSANACIÓN DE LA CUESTION PREVIA
Para la tramitación de las cuestiones previas el legislador estatuyó en el Código de Procedimiento Civil, las normas que a continuación se transcriben:
Artículo 350. Alegadas las cuestiones previas a que se refieren los ordinales 2°, 3°, 4°, 5° y 6° del artículo 346, la parte podrá subsanar el defecto u omisión invocados, dentro del plazo de cinco días siguientes al vencimiento del lapso de emplazamiento, en la forma siguiente: El ordinal 6°, mediante la corrección de los defectos señalados al libelo, por diligencia o escrito ante el Tribunal.
En este orden de ideas, establece el artículo 352 del Código de Procedimiento Civil Venezolano, lo siguiente:
“Si la parte demandante no subsana el defecto u omisión en el plazo indicado en el artículo 350, o si contradice las cuestiones a que se refiere el artículo 351, se entenderá abierta una articulación probatoria de ocho días para promover y evacuar pruebas, sin necesidad de decreto o providencia del Juez, y el Tribunal decidirá en el décimo día siguiente al último de aquella articulación, con vista de las conclusiones escritas que pueden presentar las partes.”
Una vez verificados los lapsos procesales, y observando que la interposición de la cuestión previa fue realizada en tiempo hábil, siendo que hasta hoy ha transcurrido íntegramente el lapso de ocho (8) días correspondientes a la articulación probatoria, a la que hubo lugar por la incorrecta subsanación que hizo la parte actora de esta causa, visto que el contenido del escrito de subsanación no se comporta con la pretensión de la parte actora, frente a las cuestiones previas promovidas por la parte demandada, por consiguiente, este Operador de Justicia pasa a decir la presente incidencia bajo los siguientes términos:
-IV-
DE LA PROCEDENCIA DE LA CUESTION PREVIA PROMOVIDA
CUESTIÓN PREVIA DEL ORDINAL 6° DEL ARTÍCULO 346 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL
Ordinal 4° del artículo 340 ejusdem
En ese sentido, este Sentenciador corrobora que la cuestión previa opuesta prevista en el ordinal sexto (6°) del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil tiene por objeto resolver sobre la regularidad formal de la demanda, esto es, determinar si se cumplieron los requisitos que debe llenar el libelo, dispuestos en el artículo 340 del Código de Procedimiento Civil. En concreto se denuncia el incumplimiento de lo estipulado en el ordinal cuarto (4°) del artículo 340, ya citado; tal requisito se contrae a la obligación de indicar y describir el objeto de la pretensión, exigencia relacionada no sólo con la necesidad de permitir al Juez determinar claramente cuál es la pretensión del demandante, sino mediante el debido conocimiento por el demandado del objeto en que basa su pretensión, para que pueda éste ejercer adecuadamente los mecanismos más idóneos en defensa de sus derechos.
Señaló la parte accionada en esta causa, que vista las imprecisiones y falta de claridad en cuanto al documento objeto de nulidad, pues en la página tres del escrito de demanda, la accionante declara que procedió a la anulación del poder otorgado por ella misma y los otros otorgantes. Según ella procedió a revocar dicho poder, en la parte que a ella se refiere, puesto que los otros otorgantes no revocaron ese mismo poder y en su petición se limita a mencionar que sea tachado el documento acá señalado, por lo que a su decir, es necesario indicar que la demandante hace mención a dos documentos el notariado en al Notaria Quinta y el presunto documento revocado de dicho poder, por lo que es difícil saber cual es el documento que desea sea tachado.
La representación judicial de la parte demandante dejó determinado en su escrito libelar lo siguiente:
“(…) En virtud de ser varios herederos en esta sucesión: la esposa más ocho (08) hijos, el Sr. Nelvis Jesús Castillo Rosales, mayor de edad, venezolano, V- 5.812.266, se autoproclama administrador de la sucesión, sin consultar con el resto de los herederos, surgiendo agresiones verbales y físicas por parte de el y de Elvin José Castillo Rosales, hacia el resto de los herederos con el fin de que se alejaran de la casa materna, la heredera mayoritaria La Sra. Mará Luisa Rosales de Castillo (esposa) C.I V-115.074, padecía una enfermedad mendaz que la cataloga como entredicha: Mal de Parkinson, Hipertensión, Ulcera Estomacal, y Alucinaciones Mentales, por lo cual presentada periodos de lucidez, se anexa médico con la letra B. En esta sucesión el 50% de los bienes le corresponde a la Sra. María Luisa Rosales de Castillo por ser la esposa y del 50% corresponde ser dividido entre nueve herederos, es decir la esposa mas los ocho hijos, lo que equivale a un 5,55% para cada uno la misma, es decir que a la María Luisa Rosales de Castillo le corresponde el 55.55% del patrimonio y el cual tiene un valor estimado de mil quinientos millones de bolívares fuertes (Bsf. 1500.000.000,00) y no el declarado ante el SENIAT. Aparece un documento en la Oficina Notarial Décima de Maracaibo, Estado Zulia, por medio del cual la Sra. María Luisa Rosales de Castillo de fecha 15 de mayo de 2002, le vende la casa materna a Nelvis Jesús Castillo Rosales y el mismo fue anulado, por el Notario de esa época debido a que no fue otorgado en su debida oportunidad, la fecha de anulación es 17 de junio de 2002, se anexa copia con la letra C, pero a su vez aparece un poder General para Administración y Disposición de Bienes, a favor de Nelvis Jesús Castillo Rosales, con fecha 22 de mayo de 2002, el cual aparece firmando por ella la ciudadana MARIA CAROLINA RIVAS PAZ, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° 13075894, que se desconoce hasta el momento quien es esa persona, ni donde vive, y tampoco posee ningún tipo de relación con la sucesión, aparece las huellas dactilares de la Sra. María Luisa Rosales de Castillo que de igual forma desconoce como las autenticas quien como menciono anteriormente debido a su patología presentaba una deformidad en ambas manos que le impedía colocar las huellas, se anexa copia con la letra D, con ese poder se vende un inmueble ubicado sobre terreno ejido, situado en el barrio 11 de febrero, Sector Socorro.
Que en este caso no se le nombra un tutor legal como lo establece el artículo 396, del Código Civil, ni mucho menos se realiza inventario alguno sino que queda conviviendo en la casa materna en compañía de Nelvis Jesús Castillo Rosales y Elvin José Castillo Rosales, antes identificados, negándose estos a cumplir con la manutención de la misma, siendo mi representada la ciudadana Mariela Carolina Castillo Rosales, antes identificada encargada de todos los gastos médicos y de alimentación en su totalidad. Por tal razón toda y cada uno de los actos en donde se encuentra firma de la ciudadana María Luisa Rosales de Castillo, no se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales, ni tenia un tutor nombrado por autoridad alguna. En virtud de los antes expuesto se solicita lo siguiente: PRIMERO: La anulación del documento en el cual se le otorga el poder al ciudadano Nelvis Jesús Castillo Rosales antes identificado por la ciudadana María Luisa Rosales de Castillo antes identificada. SEGUNDO: sean anulados todos y cada uno de los actos realizados con dicho poder.
Así las cosas, aunado a que la parte demandada promueve la cuestión previa de defecto de forma de la demandada de conformidad con el artículo 346 del Código de Procedimiento Civil en concordancia con el artículo 340 ejusdem, referida a el objeto de la pretensión, el cual deberá determinarse con precisión, indicando su situación y linderos, si fuere inmueble; las marcas, colores o distintivos, si fuere semoviente; los signos, señales y particularidades que puedan determinar su identidad, si fuere mueble; y los datos, títulos y explicaciones necesarias si se tratare de derechos u objetos incorporales. (Subrayado del Tribunal), este Juzgador debe indicar que delimitada la pretensión de la parte demandante se puede constatar que la misma se fundamenta en la Nulidad de Documento Poder General de Administración otorgado al ciudadano Nelvis Jesús Castillo Rosales, por lo que, verificados los argumentos esgrimidos por la actora, se determina que fue efectuada en una forma clara, diáfana y concreta, de modo exacto, lo que permite conocer de antemano en que se basa el objeto de la pretensión, con todas las consecuencias que se derivan de ella. Por consiguiente, este Sentenciador tiene como cumplidos los extremos de ley contenidos en el ordinal 4° del artículo 340 del vigente Código de Procedimiento Civil. Así se establece.
Ordinal 6° del artículo 340 ejusdem
Esta cuestión previa de defecto de forma de la demanda, atiende a que los hechos narrados en el escrito de libelar deben estar acompañados con los documentos fundantes de la pretensión. Pues en la doctrina se considera que son documentos fundamentales de la pretensión aquellos de los cuales emana el derecho que se invoca y cuya presentación no ofrezca dificultad para que el demandado conozca los hechos en que el actor funda su pretensión y la prueba de la que intenta valerse, para que el demandado pueda ejercer adecuadamente los mecanismos más idóneos en defensa de sus derechos.
Respecto a lo anterior, del contenido del escrito libelar se constata que la parte actora señala un documento Poder General de Administración y Disposición de Bienes, que fue suscrito a favor del ciudadano Nelvis Jesús Castillo Rosales, de fecha 22 de mayo de 2002, en el cual aparece firmando a ruego la ciudadana María Carolina Rivas Paz, persona desconocida para ella y que además en dicho documento aparecen las huellas dactilares de la Sra. María Luisa Rosales de Castillo, que de igual forma desconoce que sean las autenticas y por ello consigna en Copia Simple Documento Poder Autenticado ante la Notaria Pública Décima Primera de Maracaibo, la cual quedo inscrita bajo el N° 88, Tomo 38 de fecha 22.05.2002. Por lo antes expuesto, este Jurisdicente considera que el contenido del escrito libelar esta acompañado con el instrumento fundamente de la pretensión, por consiguiente no se incurre en el defecto de forma de la demanda establecido en el ordinal 6° del Artículo 340 del Código de Procedimiento Civil. Así se establece.
En consecuencia, no habiendo incurrido la parte actora en los defectos de forma del escrito libelar invocados por la parte demandante como fundamento en la interposición de las cuestiones previas anteriormente analizadas, este Operador de Justicia declara improcedente la promoción de las cuestiones previas opuestas contenida en el ordinal 6° del artículo 346 del vigente Código de Procedimiento Civil, relativas a, el defecto de forma de la demanda, por no haberse llenado en el libelo de demanda los requisitos que indica el artículo 340 ejusdem, específicamente los requisitos establecidos en el ordinal 4° referido a, el objeto de la pretensión, el cual deberá determinarse con precisión, indicando su situación y linderos, si fuere inmueble; las marcas, colores, o distintivos, si fuere semoviente; los signos, señales y particularidades que puedan determinar su identidad, si fuere mueble; y los datos, títulos y explicaciones necesarias si se tratare de derechos u objetos incorporales y la del ordinal 6°, referida a, los instrumentos en que se fundamente la pretensión, esto es, aquellos de los cuales se derive inmediatamente el derecho deducido, los cuales deberán deducirse con el libelo, interpuesta por el ciudadano NELVIS JESÚS CASTILLO ROSALES, parte demandada, contra la ciudadana MARIELA CAROLINA CASTILLO ROSALES, parte actora, anteriormente identificados. Así se decide.
-V-
DISPOSITIVO
Este Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, administrando justicia, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara:
1. SIN LUGAR las cuestiones previas contenidas en el ordinal 6° del artículo 346 del vigente Código de Procedimiento Civil, relativa a, el defecto de forma de la demanda, por no haberse llenado en el libelo de demanda los requisitos que indica el artículo 340 ejusdem, específicamente los requisitos establecidos en el ordinal 4° referido a, el objeto de la pretensión, el cual deberá determinarse con precisión, indicando su situación y linderos, si fuere inmueble; las marcas, colores, o distintivos, si fuere semoviente; los signos, señales y particularidades que puedan determinar su identidad, si fuere mueble; y los datos, títulos y explicaciones necesarios si se tratare de derechos u objetos incorporales y la del ordinal 6°, referida a, los instrumentos en que se fundamente la pretensión, esto es, aquellos de los cuales se derive inmediatamente el derecho deducido, los cuales deberán deducirse con el libelo, interpuesta por el ciudadano NELVIS JESÚS CASTILLO ROSALES, parte demandada, contra la ciudadana MARIELA CAROLINA CASTILLO ROSALES, parte actora, anteriormente identificados. Así se decide.
2. Conforme a la norma contenida en el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, SE CONDENA EN COSTAS A LA PARTE DEMANDADA por haber sido totalmente vencida en esta incidencia. ASÍ SE ESTABLECE.-
Publíquese, regístrese, notifíquese. Déjese copia certificada por Secretaría de la presente decisión a los fines legales previstos en el Artículo 72 ordinales 3° y 9° de la Ley Orgánica del Poder Judicial, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil y 1.384 del Código Civil.
Dada, sellada y firmada en la Sala de Despacho del Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil de la Circunscripción del Estado Zulia, en Maracaibo a los VEINTIOCHO (28) días del mes de Octubre del año dos mil Quince (2015). Año: 205° de la Independencia y 156° de la Federación.
EL JUEZ,
ABOG. ADAN VIVAS SANTAELLA.
LA SECRETARIA,
ABOG. ZULAY VIRGINIA GUERRERO.
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