REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
EN SU NOMBRE:
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA

EXPEDIENTE No. 45.449
PARTE ACTORA: Sociedad Mercantil BOLIVAR BANCO C.A., inscrita en el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y estado Miranda en fecha 27-04-1.992, bajo el N° 44 Tomo 35-A , domiciliada en la ciudad de Caracas.
PARTE DEMANDADA: Sociedad Mercantil “Transporte Vidal C.A.”, inscrita en el Registro Mercantil Tercero de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia en fecha 10-11-95, bajo el N° 4, Tomo 70-A, domiciliada en la ciudad de Machiques de Perija y los ciudadanos Vidal Segundo Prieto Sánchez y Yamelis Chávez de Prieto., venezolanos, mayores de edad, portadores de las cédulas de identidad Nos. V-7.934.299 y 7.694.528, respectivamente, domiciliados en la ciudad de Maracaibo y Machiques del Estado Zulia respectivamente.
MOTIVO: COBRO DE BOLIVARES POR INTIMACION.
FECHA DE ENTRADA: once (11) de Junio de 2007.

SÍNTESIS NARRATIVA

Por auto de fecha once (11) de junio de 2007, este Juzgado admitió la demanda propuesta por la Sociedad Mercantil BOLIVAR BANCO C.A., inscrita en el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y estado Miranda en fecha 27-04-1.992, bajo el Nº 44 Tomo 35-A , domiciliada en la ciudad de Caracas. debidamente representada por su apoderada la abogada en ejercicio NOELI DEL CARMEN CAPO CUBA, inscrita en el Inpreabogado bajo el No. 58.258, en contra de la Sociedad Mercantil “Transporte Vidal C.A.”, inscrita en el Registro Mercantil Tercero de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia en fecha 10-11-95, bajo el N° 4, Tomo 70-A, domiciliada en la ciudad de Machiques de Perija y de los ciudadanos Vidal Segundo Prieto Sánchez y Yamelis Chávez de Prieto., venezolanos, mayores de edad, portadores de las cédulas de identidad Nos. V-7.934.299 y 7.694.528, respectivamente, domiciliados en la ciudad de Maracaibo y Machiques del Estado Zulia respectivamente, por ser procedente la misma cuanto ha lugar en Derecho, ordenándose Intimar a la parte demandada, a fin de que compareciera por ante este Tribunal, dentro de los diez (10) días de Despacho siguiente, después de practicadas todas las intimaciones mas un (1) día que se le concede como termino de distancia a fin de dar contestación a la demanda.
En fecha 14-06-07, el apoderado de la parte demandante, abogado Jesús Sarcos Romero, inscrito en el INPREABOGADO bajo el numero 117.329 solicito se comisionara al Juzgado de los Municipios Machiques y Rosario de Perija de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia a fin de practicar las Intimaciones de los demandados. En la misma fecha el Tribunal proveyó en el sentido solicitado.
En fecha 21 de enero de 2008 se recibió y se agrego a las actas las resultas de la intimación del codemandado ciudadano VIDAL SEGUNDO PRIETO VIDAL emanadas del Juzgado de los Municipios Machiques de Perija y Rosario de Perija de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia.
En fecha 28-01-08, la parte demandada, Sociedad Mercantil “Transporte Vidal C.A.”, representada por su apoderada judicial abogada ERIKA PRIETO, inscrita en el INPREABOGADO bajo el N° 109.557 hizo oposición al presente procedimiento Intimatorio y consigno poder especial.
En fecha 12-02-08, la apoderada de la parte demandante abogada NOELI CAPO CUBA, diligenció solicitando librar recaudos de citación a la codemandada ciudadana YAMELIS CHAVEZ.
En fecha 18-02-08, la sociedad mercantil TRANSPORTE VIDAL C.A. representada por la abogada ERIKA PRIETO, consigno escrito de contestación a la demanda.
En fecha 19-02-08 este Tribunal ordenó librar recaudos de Intimación a la codemandada ciudadana YAMELIS CHAVEZ de PRIETO.
En fecha 21-01-09, se recibieron las resultas sin practicar de la intimación de la ciudadana YAMELIS CHAVEZ.
En fecha 30-07-09, la apoderada de la parte demandante, abogada NOELI DEL CARMEN CAPO CUBA, diligencio solicitando la devolución de originales y el archivo del expediente en virtud de haber recibido el pago reclamado por parte de la demandada.

PARTE MOTIVA


Ahora bien, por cuanto la Caducidad o Perención de la Instancia, es una de las modalidades de extinción procesal, que no comporta la solución autónoma o heterónoma del conflicto subyacente al Proceso, en tanto se manifiesta como una auténtica sanción, a la inactividad de las partes, aunada al transcurso del tiempo previsto ex lege, en obsequio a la seguridad y estabilidad de las relaciones jurídico-sustanciales.
Similares términos son usados por el procesalista argentino MARIO ALBERTO FORNACIARI, para quien la institución sub examine, “... es la extinción de un proceso (principal o incidental) o de alguna de sus instancias, producida por la ausencia de actividad impulsora idónea para su desarrollo, durante los términos que establece la Ley” (MODOS ANORMALES DE TERMINACIÓN DEL PR0CESO. Tomo III. Caducidad de la Instancia. Edit. DEPALMA, Buenos Aires, Argentina. 1991), para JAIME GUASP, la caducidad de la instancia, “...es, pues, la extinción del proceso que se produce por su paralización durante cierto tiempo en que no se realizan actos procesales de parte,” (DERECHO PROCESAL CIVIL. Tomo I. Edic. 4ª. Pág. 502. Las cursivas son del autor); la ratio essendi de la institución procesal de la Perención, evoca razones de orden público y seguridad jurídica, para HERNANDO DEVIS ECHANDIA:
“La Perención es una sanción al litigante moroso, y responde a un principio de economía procesal y de certeza jurídica, para impulsar la terminación de los pleitos, razón por la cual se aplica inclusive cuando se trate de menores e incapaces...”. (COMPENDIO DE DERECHO PROCESAL CIVIL, Tomo I. Teoría General del Proceso. Edic. 10ª. Edit. ABC, Bogotá, Colombia.1985. Pág. 584).

Idéntico cometido le reconoce a la Institución FORNACIARI, en la página 18 de su obra ya citada:

“...La caducidad de la instancia encuentra fundamento en diversos componentes que se equilibran en la confluencia de lo público con lo privado. Es cierto que cada una de las partes enfrentadas en el proceso tiene la expectativa de beneficiarse con el error o la inacción del adversario. La inactividad no hace presumir su desinterés. Pero también es cierto que por razones de seguridad jurídica hacen prevalecer el interés comunitario de restablecer el orden jurídico. En la rápida y correcta terminación de los procesos está comprometido el orden público
Ese equilibrio que tiene su fundamento en el superior interés de la comunidad, determina que si bien el juez está facultado a dictar medidas tendientes a evitar la paralización de los procesos...no enerva con esa posibilidad la de decretar de oficio la caducidad de la instancia...”.

La procedencia en derecho de la Institución de la Preclusión, requiere, como bien lo advierte HUGO ALSINA, en su Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial. Tomo IV. Juicio Ordinario. Edit. EDIAR SOC. ANON. EDITORES, Buenos Aires, Argentina. 1961, Pág. 429, de la concurrencia de tres condiciones: 1ª. La existencia de Instancia Procesal, 2ª. La Inactividad Procesal de Parte y 3ª. El transcurrir del tiempo previsto en la norma. Pasemos someramente a analizar cada una de ellas.
1ª. La existencia de Instancia Procesal.
La instancia, es manifestación del aspecto nomo dinámico del Proceso, esto es de la posibilidad jurídica de desplegar la actividad jurisdiccional, en un proceso concreto, de ello, que su inicio coincida con el acto de formalización de la demanda, como acto introductivo, que apertura las situaciones jurídico procesales futuras.
HUGO ALSINA, entiende por instancia: “...el conjunto de actos de procedimiento que realizan las partes para obtener la decisión judicial de una litis, desde la interposición de una demanda hasta el llamamiento de autos para sentencia”. (Opus. Cit. Pág. 429).
Para FORNACIARI:

“…(omissis)…
C) Instancia.
En su común acepción, la voz “instancia” significa acción y efecto de instar, utilizándosela como sinónimo de requerimiento, petitorio o solicitud.
En el plano jurídico se ha tomado en muchas oportunidades la significación descrita para conceptuar el vocablo cuando se lo refiere al proceso. Así, se ha dicho que la instancia es toda petición que se hace valer en justicia; o, en forma más simplificada: toda petición inicial de un proceso.
Esta formulación conceptual permite atisbar la idea de impulso o puesta en movimiento, En este orden, instancia significa ejercicio de la acción procesal.
Empero, existe una acepción que, si bien es mas restringida, tiene mayor depuración y es apropiada a nuestro propósito. En mi sentido se denomina instancia al conjunto de actos comprensivos de una etapa del proceso; idea, esta, que permite establecer entre ambas nociones, es decir, instancia y proceso, la relación de la parte al todo. Conforme a lo expuesto podemos hablar de primera o segunda instancia principal o incidental.
En este orden, la instancia es la sumatoria de actos procesales realizados desde su apertura hasta la notificación del pronunciamiento final que era su objetivo.
Precisando un tanto el concepto precedente, diremos que la instancia tiene comienzo en el proceso principal o incidental con la interposición de la respectiva demanda; en las etapas recursivas se inicia con la resolución que concede el recurso, ya sea este ordinario o extraordinario…”. (Opus. Cit. Pág. 7).

En referencia a la génesis de la instancia, la extinta Corte Suprema de Justicia en Sala de Casación Civil, en fallo del 05 de Marzo de 1992, afirmó:

“...Con la presentación del libelo de demanda, se genera la <> en sus sentidos antes explicados, y por ello es a partir de ese momento cuando debe computarse el lapso de Perención.
Lo dicho anteriormente queda evidenciado, al tomar en consideración el señalamiento que formula el Dr. Luís Loreto en su citada obra monográfica, en el sentido de que , lo que entonces significa que sí existe instancia en su sentido técnico procesal, aun antes de que se trabe la litis, bien sea que se adopte el criterio de que ello ocurre por la contestación de la demanda, bien sea que se asuma la posición de quienes consideran que ello acontece por virtud de la citación, con independencia de que se haya conformado o no plenamente la relación procesal, porque ella ya existe, en su manifestación entre el demandante y el órgano jurisdiccional ante quien se propone la demanda...”

2ª. La Inactividad Procesal de Parte.
La instancia, entendida como potencial despliegue de actividad procesal, exige de los sujetos partícipes en el Proceso, la actualización de conductas procedimentales, que tiendan a la consecución de los fines de la estructura procesal, puesta al servicio de los órganos jurisdiccionales del Estado. Históricamente la institución de la Perención, emerge como vía o mecanismo para asegurar la celeridad y economía procesal, pero es solo hasta el Código de Procedimiento Civil Francés de 1806, cuando adquiere los rasgos sancionatorios que actualmente, con modificaciones le definen.
La excesiva y extensa paralización del discurrir procedimental de la instancia, es elemento objetivo que exige del juzgador, un mero acto de constatación temporal, aunado al presupuesto imputacional de la actualización de actividad procesal por las partes, suplido por los denominados actos de impulso procesal, entendidos como manifestaciones volitivas verificadas en el procedimiento, capaces de comportar el antecedente necesario del siguiente acto procesal. JAIME GUASP (Opus. Cit. Pág. 434), entiende por acto de impulso procesal: “...aquella actividad que tiende a hacer avanzar el proceso a través de cada uno de los momentos de tiempo: trámites, períodos o fases, que lo componen”, en conclusión la ausencia prolongada de actividad procedimental por quienes son partes en el proceso, y a quienes compete en esa particular fase procesal la carga de impulsarlo, son las condiciones a constatar por el órgano jurisdiccional.

3ª. El transcurrir del tiempo previsto en la norma.
La instancia, como acepción nomodinámica del Proceso, despliega su ámbito de validez, en un módulo temporal delimitado por las normas procedimentales, las cuales inspiradas en particulares valoraciones de iure condendo, realizadas por el legislador prevén lapsos y términos, que de manera idónea, permitan la consecución de una rápida justicia, y hagan efectiva la tutela. La paralización o suspensión en el tiempo del despliegue procesal, por el discurrir de un año, tal como lo preceptúa el artículo 267 encabezamiento del Código de Procedimiento Civil, es considerada por el legislador como razón suficiente para develar, la ineptitud de ese proceso, para lograr la efectiva tutela del interés sustantivo subyacente al juicio.


Admitida la demanda en fecha once (11) de junio de 2007, y verificándose así mismo que desde ese día y hasta la presente fecha la parte demandante no ha realizado todo lo necesario para impulsar el presente proceso, de un simple cómputo matemático se observa que desde la admisión de la demanda, hasta la fecha ha transcurrido más de un (01) año de inactividad de la parte actora, sin que se lograse perfeccionar la citación de uno de los codemandados, razón por la cual, la presente causa se halla en estado de Perención. ASI SE DECLARA.

DISPOSITIVO

En fuerza de los argumentos precedentemente expuestos, este JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, en ejercicio de la Potestad Jurisdiccional atribuida por el artículo 269 del Código de Procedimiento Civil, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela, y por autoridad de la Ley, DECLARA PERIMIDA la instancia en el juicio que por COBRO DE BOLIVARES POR INTIMACION interpuesto por la entidad bancaria BOLIVAR BANCO C.A. , domiciliada en la ciudad de Caracas, debidamente representada por la abogada en ejercicio NOELI CAPO CUBA, inscrita en el Inpreabogado bajo el No.58.258 y domiciliada en esta Ciudad y Municipio Maracaibo del Estado Zulia, de conformidad a lo preceptuado en los artículos 267, 199 y 197 del Código de Procedimiento Civil. En consecuencia, se DECLARA LA EXTINCIÓN del presente proceso. ASI SE DECIDE.
No hay condenatoria en costas, por expresa previsión del artículo 283 del Código de Procedimiento Civil. ASI SE DECIDE.
Déjese por secretaría copia certificada del presente fallo.

REGÍSTRESE, PUBLÍQUESE y NOTIFÍQUESE.

Dada, firmada y sellada en la sala del Despacho del Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, a los veintiuno (21) días del mes de Septiembre del Dos Mil Nueve (2009). Años 199º de la Independencia y 150º de la Federación.
LA JUEZA:

Abog. HELEN NAVA de URDANETA MSc.
LA SECRETARIA ACCIDENTAL:

Abog. LAURIBEL RONDON.

En esta misma fecha, previo el cumplimiento de ley y siendo las diez de la mañana (10:00am), se publicó la anterior sentencia, quedando anotada bajo el No. 1.519-2009.
LA SECRETARIA ACCIDENTAL:

Abog. LAURIBEL RONDON.
HNDU/rr.